Malestar entre los taxistas de Girona por la actividad de “taxis piratas” y conductores irregulares

Aseguran que hay profesionales con licencias de fuera ejerciendo en la ciudad y otros que directamente son "piratas"

06 de abril de 2026 a las 11:23h
Actualizado: 06 de abril de 2026 a las 11:23h

Los taxistas de Girona alertan sobre la presencia de profesionales que trabajan de manera irregular en la ciudad y reclaman a los ayuntamientos que actúen para poner fin a esta situación. Según el gremio, hay conductores que recogen clientes en Girona a pesar de tener la licencia de otro municipio, una práctica completamente prohibida. Además, se ha detectado una cantidad “importante” de personas que operan con coches particulares como “taxis piratas”.

El presidente de Gitaxi, Fernando Samitier, asegura que “Aquí están los hospitales y la mayoría de lugares donde hay que ir a hacer gestiones” y destaca que las licencias de Girona son mucho más caras que en otras poblaciones, dado el elevado volumen de trabajo que ofrece la ciudad. Samitier también denuncia que muchos de los taxistas irregulares “no llevan el módulo exterior obligatorio indicando que son taxis, ni tampoco taxímetro, un elemento imprescindible en poblaciones de más de 5.000 habitantes”.

El gremio de taxistas recuerda que en Girona se tienen que hacer cursos y exámenes para conocer la ciudad y la ordenanza municipal, pero, según Samitier, “Aquí, de eso, no se hace nada”. Por eso, exigen que el Ayuntamiento actúe contra estos profesionales, ya que aseguran que “Ellos están obligados a hacer cumplir la ley y no lo están haciendo. Nosotros estamos muy encima de los nuestros para que no hagan aquello que no tienen que hacer, pues queremos que ellos también”.

Los Mossos d’Esquadra, por su parte, realizan controles periódicos para detectar taxis y VTC que operan de manera irregular. Coincidiendo con la Semana Santa, se han intensificado especialmente en el aeropuerto de Girona, considerado un “punto caliente” para conductores que intentan captar clientes de forma ilegal. El sargento y jefe de turno de Girona, Juli Lloret, explica que “Si vemos que algo no nos cuadra, es cuando actuamos y tramitamos la sanción”. Lloret también añade que la presencia policial es “disuasiva” y “da seguridad a aquellos que trabajan de forma correcta”.

Además del aeropuerto, los Mossos señalan que la problemática se acentúa en verano, especialmente en localidades costeras con alta afluencia turística. Los controles se realizan en binomio: mientras un agente verifica la documentación del conductor, el otro interactúa con el cliente para comprobar que el servicio es legal.

Con esta vigilancia y las denuncias del gremio, los taxistas de Girona buscan garantizar que solo los profesionales autorizados operen en la ciudad y evitar la competencia ilegal que, según afirman, “no ocurre en ningún otro lugar”.