Lloret de Mar, sin policías por las noches en plena temporada turística

El gobierno local se ha visto obligado a contratar seguridad privada para mantener el orden en las calles con 38 ausencias simultáneas en el cuerpo policial municipal

15 de junio de 2026 a las 21:33h

La crisis laboral en la Policía Local de Lloret de Mar ha dejado al gobierno municipal en una situación límite. Durante este fin de semana, el cuerpo ha registrado hasta 38 ausencias simultáneas, un escenario que ha provocado que el municipio se quedara sin patrullas durante la noche y que el Ayuntamiento tuviera que recurrir a medidas de urgencia para cubrir la falta de efectivos.

El alcalde, Adrià Lamelas, ha admitido en un vídeo institucional que se trata de una situación “extraordinaria, muy preocupante y que no nos gusta en absoluto”. Ante la falta de policías disponibles, el gobierno local ha contratado seguridad privada y ha pedido al Departament d’Interior un refuerzo de los Mossos d’Esquadra para intentar garantizar la seguridad en el municipio mientras el conflicto continúa abierto.

 

Meses de negociación sin acuerdo

El conflicto entre el Ayuntamiento y los representantes de la Policía Local hace meses que se arrastra sin que el gobierno municipal haya conseguido cerrar un pacto. Según Lamelas, el ejecutivo ha estado negociando una mejora de las condiciones laborales del cuerpo, pero asegura que hay demandas que no puede asumir porque, según los informes técnicos municipales, podrían vulnerar la legalidad.

No puedo firmar aquello que los técnicos consideran contrario a ley”, ha afirmado el alcalde, que sitúa esta cuestión como una línea roja. Aun así, el bloqueo de las conversaciones ha acabado derivando en una afectación directa al servicio de seguridad pública, con noches sin patrullas locales en la calle.

 

El gobierno apela a la responsabilidad de los agentes

En su mensaje, Lamelas ha hecho una llamada a los policías a mantener el diálogo y a recordar su “vocación de servicio”. El alcalde ha reconocido el derecho de los trabajadores a reivindicar mejoras, pero ha subrayado que la seguridad pública es un servicio esencial y que no se puede tratar como cualquier otro ámbito municipal.

“Todo trabajador tiene derecho a reivindicar aquello que considere justo, pero también hay que tener en cuenta que la seguridad pública no es un servicio cualquiera”, ha expuesto. El gobierno municipal intenta así trasladar presión a los agentes, mientras defiende que cualquier acuerdo deberá respetar los límites legales marcados por los técnicos.

 

Una gestión bajo presión

La situación pone el foco en la capacidad del gobierno local para resolver un conflicto que ya afecta el funcionamiento ordinario del municipio. Lloret, uno de los principales destinos turísticos de la Costa Brava, afronta ahora un problema especialmente sensible: la falta de patrullas en horario nocturno en un momento en que la seguridad es uno de los servicios más visibles para vecinos, comerciantes y visitantes.

Lamelas se ha comprometido a “trabajar sin descanso para recuperar la normalidad absoluta” y a continuar negociando con los representantes policiales. Lo quiere hacer, según ha dicho, desde el “respeto institucional, la legalidad” y poniendo por delante “el bienestar de todos los lloretenses”.

A pesar del mensaje de calma del alcalde, la imagen que deja el fin de semana es la de un conflicto enquistado que ha obligado al Ayuntamiento a buscar soluciones externas para cubrir un servicio municipal esencial.