Este fin de semana Blanes ha celebrado un señalado aniversario de un evento centrado en la fe cristiana, pero que también tiene un marcado carácter popular. Es la Misa de la Aurora, que este 2023 ha cumplido el 20º aniversario coincidiendo con el último domingo de este mes de septiembre, justamente el día después de que había comenzado la nueva estación del otoño. La misa la oficiaron de manera conjunta los rectores de las parroquias de Blanes, Enric Roura y Josep Perich, así como el capellán del Colegio Santa María, Agustí Giménez.
Tal como su nombre ya indica, la celebración religiosa se inicia coincidiendo con las siete de la mañana, minutos antes de que salga el sol por el horizonte, en una época del año en que aún es noche cerrada y apenas comienza a despuntar la luz del amanecer. Desde hace dos décadas se ha mantenido la tradición de manera ininterrumpida, ya que el hecho de celebrarse al aire libre permitió que se pudiera hacer igualmente los dos años más fuertes de la COVID: el 2020 y el 2021.
El escenario donde se acoge la celebración, enlazando con los tipos de ritos que acostumbraba a celebrar Pere Casaldàliga, en plena naturaleza, es uno de los más visitados de Blanes, quizás el que recibe más a lo largo del año: la playa en torno a la Roca de Sa Palomera, donde comienza la Costa Brava. En este lugar, sobre una de las barcas que hay en la playa, se erige el altar alrededor del cual se celebra la Misa de la Aurora.
Por segundo año consecutivo, el altar está situado de espaldas a la bahía de Blanes, de manera que el público asistente tiene una privilegiada vista del skyline del municipio que lentamente comienza a iluminarse conforme el sol va ganando altura en el horizonte y la luz del día lo despierta todo. Los y las participantes se sientan principalmente en las sillas alineadas frente al altar, así como también en la arena de la playa o en los bancales que rodean el espacio.
20 años de la Misa de la Aurora y 50 años del asesinato de Joan Alsina
La Misa de la Aurora sirve para dar la bienvenida al otoño que apenas ha comenzado la singladura. Es el inicio del nuevo curso de las parroquias de Blanes, un nuevo inicio que deja atrás el verano e inicia una nueva temporada. El hecho de haber llegado a cumplir los primeros 20 años de la celebración se conmemoró el domingo de manera especial a través de diversos ingredientes con los que contó la misa.
Uno de ellos fueron los 20 globos colgados en la última fila del público de los cuales colgaban cada uno de los 19 lemas con los que cada año se convocaba la celebración: 'Vive y deja vivir', 'Canta a la vida', 'Abre los ojos' o 'Felices los compasivos' han sido algunos de ellos. También había un 20º lema, el de este 2023, que en este caso ha sido muy sencillo y bastante elocuente: '¡y 20!'.
Apenas comenzar la misa la celebración de los 20 años ya quedó introducida con toda una serie de intervenciones a cargo de testigos que explicaron a la concurrencia las razones por las cuales les gusta venir a la Misa de la Aurora. Esto es porque desde la organización han podido observar cómo hay gente que, independientemente de que se trata de una celebración cristiana, se contagian de la especial atmósfera que se respira y viven un momento de recogimiento, meditan o disfrutan de una salida del sol muy diferente.
Otra conmemoración que se recordó durante la Misa de la Aurora no fue tan festiva, e invitaba mucho a la reflexión. Este 19 de septiembre de 2023 se han cumplido los 50 años del asesinato de Joan Alsina, un capellán gerundense que fue destinado dos años como vicario en Malgrat de Mar, que murió fusilado pocos días después del golpe de estado de Pinochet en Chile.
Su implicación con las comunidades obreras lo llevó a trabajar como funcionario en un hospital, a participar como delegado sindical en el Congreso Nacional de la Central Única de Trabajadores, a asistir al Primer Encuentro Latinoamericano de Cristianos por el Socialismo, etc... Combinaba todas estas actividades con su labor pastoral y de organización y diálogo con grupos de jóvenes y de adultos.