El jurado popular ha declarado por unanimidad a Antoni Mompart culpable de asesinato, agresión sexual y robo violento por la muerte de una mujer en Girona la noche del 26 de julio de 2023. El veredicto rechaza la versión que el acusado ofreció durante el juicio y considera probado que mató a la víctima para evitar que pudiera identificarlo y denunciar la agresión sexual.
Tras el veredicto, la Fiscalía ha solicitado la prisión permanente revisable por el asesinato y 13 años más de prisión por los otros dos delitos. La acusación particular, ejercida en nombre de la madre de la víctima, y las acusaciones populares de la Generalitat y el Ayuntamiento de Girona se han adherido a esta petición. La defensa reclama las penas mínimas.
El juicio ha quedado visto para sentencia.
La esperó escondiéndose en el rellano
Según el jurado, Mompart esperó a la víctima escondido detrás de la puerta de su casa hasta que volvió de trabajar. Cuando ella accedió al domicilio, el acusado la abordó por la espalda, la empujó hacia el interior y le aplicó una llave de artes marciales conocida como ‘mataleón’ hasta hacerla perder el conocimiento.
El veredicto considera que el ataque fue súbito e inesperado y que la mujer no tuvo posibilidad de defenderse ni de pedir ayuda.
Cuando estaba inconsciente, pero todavía viva, el jurado considera acreditado que el acusado la llevó hasta la habitación, la desnudó parcialmente y le hizo tocamientos de carácter sexual.
El tribunal popular no ha aceptado la explicación de Mompart, que durante el juicio aseguró que le había quitado parte de la ropa para comprobar si seguía viva y para utilizar las prendas para taparle los ojos.
El jurado concluye que la mató para evitar una denuncia
Según los hechos declarados probados, cuando la víctima comenzó a recuperar el conocimiento, Mompart la volvió a coger por el cuello y la estranguló hasta causarle la muerte.
El jurado concluye que el acusado era consciente de que la maniobra podía matarla y que actuó con el objetivo de impedir que pudiera identificarlo o denunciarlo después de la agresión sexual. Esta vinculación entre el asesinato y la agresión sexual es la que permite a las acusaciones reclamar la pena de prisión permanente revisable.
También lo han declarado culpable de robo violento por haberse llevado dos tarjetas bancarias de la víctima, que posteriormente fueron localizadas en la habitación del acusado.
Las imágenes encontradas en los dispositivos, entre las pruebas
El jurado ha tenido en cuenta las pruebas localizadas por los Mossos d’Esquadra en los dispositivos electrónicos de Mompart. Los investigadores hallaron fotografías de la víctima hechas sin su consentimiento e imágenes manipuladas digitalmente para que apareciera desnuda.
También han valorado la declaración que el acusado hizo durante la reconstrucción de los hechos, cuando reconoció los tocamientos que posteriormente negó ante el jurado.
El tribunal popular considera que estos elementos acreditan una fijación del acusado con la víctima y refuerzan la tesis de la agresión sexual.
Descartan la agravante de género
El jurado, sin embargo, ha rechazado por ocho votos a uno que el asesinato se cometiera con la voluntad de demostrar una situación de dominación o superioridad sobre la víctima por el hecho de ser mujer.
Sí que ha considerado probado por unanimidad que ambos habían mantenido una breve relación sentimental más de cinco años antes de los hechos, aunque no había sido una relación estable.
También ha descartado que el acusado tuviera gravemente afectadas sus capacidades por un trastorno del espectro autista. En este punto, el jurado ha dado más credibilidad a los informes de las médicas forenses que a la pericial presentada por la defensa.
Admiten la atenuante de confesión
El jurado ha valorado que Mompart reconociera ante la policía haberse llevado las tarjetas y que admitiera la autoría de la muerte antes de que los investigadores lo situaran formalmente como sospechoso.
Aun así, señala que la confesión no fue completa porque el acusado modificó aspectos relevantes de su versión a lo largo del procedimiento, entre ellos los tocamientos sexuales.
La Fiscalía reclama ahora prisión permanente revisable por el asesinato y 13 años adicionales por la agresión sexual y el robo violento, teniendo en cuenta la agravante de disfraz y la atenuante de confesión. Será la Audiencia de Girona quien fijará la pena definitiva en la sentencia.
Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad
