La Audiencia de Girona ha dictado sentencia condenando a 4 años y 7 meses de prisión a un joven acusado de haber captado menores con la finalidad de obtener material pornográfico infantil. El acusado reconoció que en septiembre de 2021 se puso en contacto con su primera víctima, un adolescente de 14 años, considerado “altamente vulnerable”, haciéndose pasar por una mujer de 22 años.
Engaños a través de redes sociales
Según consta en el escrito de acusación, el acusado suplantó la identidad de una chica para que el menor creyera que eran pareja. De esta manera, consiguió extraerle fotografías y vídeos sexuales. Posteriormente, le pidió que le pusiera en contacto con dos amigos suyos, también adolescentes, a los que también solicitaba imágenes íntimas.
En concreto, el procesado ha admitido: “Aprovechándose de su vulnerabilidad tanto por la minoría de edad como por su discapacidad, le pidió durante los meses de octubre y noviembre de 2021 que le enviara fotografías completamente desnudo”. Además, se realizaron videollamadas en las que él mantenía la cámara apagada para ocultarse.
Detalles del proceso judicial
El acusado afrontaba una pena total de 19 años y medio de prisión, pero fiscalía y defensa han pactado la aplicación de una eximente incompleta por anomalía psíquica. En este sentido, se ha considerado que presenta un funcionamiento intelectual límite junto con deficiencias socioemocionales que afectaban “gravemente” sus capacidades volitivas y cognitivas.
También se le ha aplicado un atenuante por reparación del daño después de que consignara 2.000 euros como parte de los 12.000 euros que deberá abonar a dos víctimas por el perjuicio moral ocasionado.
Pena impuesta y medidas complementarias
La sección tercera del tribunal ha condenado al acusado por los siguientes delitos:
- Dos delitos de ciberacoso sexual a menor (child grooming), uno en concurso real con abuso sexual;
- Fabricación de pornografía infantil;
- Amenazas;
- Estafa.
Además, se ha establecido la prohibición de aproximarse o comunicarse con las víctimas durante cinco años. El tribunal ha impuesto medidas de seguridad consistentes en seguir tratamiento psicológico o psiquiátrico, superar un curso sobre reeducación sexual y que la custodia familiar recaiga en la madre.
La presidenta ha advertido: “Si las sigue estrictamente, la Audiencia se avendrá a suspender la ejecución de la condena”, evitando así el ingreso efectivo en prisión cumpliendo los requisitos legales.
Mecanismos utilizados por el procesado
El acusado se hacía pasar por una chica joven mediante la aplicación Connected2me, donde contactó inicialmente con el menor vulnerable. Con posterioridad continuaron comunicándose vía Whatsapp e Instagram. Creó grupos entre los adolescentes para que enviaran fotografías íntimas e incluso grabaran vídeos manteniendo relaciones entre ellos.
Ante las reiteradas negativas de un amigo de los menores implicados, el procesado llegaba a enviarle amenazas privadas intentando forzarlo: “Ahora envíame tú, ¿no?”. Finalmente este menor bloqueó su contacto después de enviarle una imagen explícita falsa.
Efectos sobre las víctimas
A consecuencia de los hechos denunciados, el primer adolescente sufre síntomas compatibles con estrés postraumático y trastorno depresivo diagnosticados clínicamente. El segundo menor ha experimentado ataques de ansiedad requiriendo tratamiento especializado.
