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La Audiencia de Girona ha dejado visto para sentencia este jueves el juicio contra un hombre que ejercía como psicólogo sin tener la titulación homologada en el Estado y que está acusado de haber agredido sexualmente a un paciente de 19 años en Blanes en julio de 2022.
La Fiscalía le acusa de agresión sexual y intrusismo profesional y reclama una pena de 10 años y 9 meses de prisión, mientras que la acusación particular eleva la petición hasta los 12 años. La defensa solicita la absolución.
Durante el juicio, la víctima ha explicado que empezó a visitar al acusado a finales de 2021 tras sufrir problemas de autoestima, dificultades para relacionarse en la universidad y episodios de ansiedad. Su padre conocía al procesado y contactó con él porque este se presentaba como psicólogo.
Una veintena de sesiones antes de los hechos denunciados
Según el relato del joven, hicieron aproximadamente una veintena de sesiones presenciales y telemáticas y se generó una relación de confianza que él siempre entendió como profesional.
La víctima ha relatado que algunas de las actividades propuestas incluían enviar fotografías suyas para trabajar la relación con el propio cuerpo o realizar ejercicios con las luces apagadas y música.
Los hechos investigados habrían tenido lugar durante la última sesión, el 27 de julio de 2022. El joven sostiene que, mientras hacían uno de estos ejercicios, el acusado empezó a besarle y posteriormente le hizo tocamientos y una felación.
“Me quedé en shock, no me podía mover”, ha declarado la víctima, que asegura que expresó verbalmente su negativa en dos ocasiones.
Al día siguiente explicó los hechos a su madre y la familia presentó una denuncia ante los Mossos d’Esquadra.
El acusado defiende que fue consentido
El procesado ha reconocido ante el tribunal que hubo contacto sexual, pero ha dado una versión completamente diferente. Asegura que fue “completamente correspondido” y niega haber actuado contra la voluntad del joven.
También sostiene que la familia sabía que tenía una titulación de psicología obtenida en Colombia, pero que no estaba homologada para ejercer en el Estado. Según su versión, no actuaba profesionalmente sino que hacía un “acompañamiento” al joven por la relación de amistad que mantenía con la familia.
La investigación de los Mossos constató que el acusado se presentaba públicamente en las redes sociales como psicólogo, pero que no tenía el título homologado ni estaba colegiado.
La Fiscalía pide una indemnización de 15.000 euros
La acusación pública sostiene que los hechos provocaron a la víctima un trastorno por estrés postraumático, con episodios de ansiedad, alteraciones del estado de ánimo y dificultades en las relaciones personales.
Aparte de la pena de prisión, la Fiscalía reclama que el acusado indemnice al joven con 15.000 euros por los daños morales. Después de escuchar las declaraciones y las conclusiones de las partes, el juicio ha quedado visto para sentencia.