El Hospital Trueta permite el acompañamiento parental hasta el quirófano en cirugías pediátricas

Nuevo protocolo implementado en marzo facilita que un progenitor esté con niños hasta la inducción anestésica para reducir la ansiedad preoperatoria

31 de marzo de 2026 a las 11:02h

A partir del mes de marzo, el Hospital Universitario de Girona Dr. Josep Trueta ha puesto en marcha un nuevo protocolo que autoriza que uno de los progenitores pueda acompañar a los pacientes pediátricos hasta el momento de ingreso en el quirófano y hasta la inducción de la anestesia. Esta medida se ha diseñado atendiendo a estudios que constatan que hasta el 60% de los niños y niñas sufren ansiedad antes de una intervención quirúrgica, hecho que justifica la necesidad de ofrecer un entorno más seguro y tranquilo para minimizar este impacto emocional.

El nuevo procedimiento cuenta con el apoyo de la entidad Pallapupas, reconocida como la primera ONG europea acreditada para asistir a pacientes hasta la sala de operaciones. Sus profesionales desarrollan actividades lúdicas y técnicas de distracción dirigidas a niños, siempre respetando estrictos protocolos de higiene y seguridad dentro del marco quirúrgico, especialmente los miércoles y viernes, días en que intervienen con el consentimiento previo de las familias.

Ampliación del circuito de acompañamiento

Hasta ahora, los progenitores podían llegar solo hasta la puerta de acceso del área quirúrgica; desde la aplicación del nuevo protocolo, se permite acceder al mismo quirófano durante todas las cirugías pediátricas programadas entre lunes y viernes para menores de hasta 14 años. Una vez preparado el quirófano, el celador traslada al paciente junto con el familiar vestido adecuadamente con ropa estéril. El progenitor acompaña al niño durante todo el proceso preanestésico bajo supervisión médica y evitando interferencias en las tareas asistenciales.

Procedimiento detallado y medidas de seguridad

El equipo asistencial proporciona una explicación detallada tanto a los niños como a sus familiares antes del traslado hacia el bloque quirúrgico. Cuando se considera oportuno iniciar la sedación, el familiar abandona el quirófano escoltado por el personal sanitario para retirarse la indumentaria específica antes de esperar en la sala habilitada.
Posteriormente, una vez finalizada la intervención, se permite que madre, padre o adulto acompañante esté presente durante la estancia del paciente en la Unidad de Recuperación Postanestésica (URPA), contribuyendo así a un despertar más cómodo y menos traumático.

Preparación emocional previa gracias a los payasos hospitalarios

Además del apoyo parental directo, los componentes de Pallapupas desarrollan sesiones previas orientadas a preparar emocionalmente a los niños mediante juegos adaptados según edades específicas. Este enfoque contribuye significativamente a disminuir los niveles de estrés asociados al proceso quirúrgico.

Traslado a quirófano con acompañamiento

Coordinación multidisciplinaria para garantizar seguridad y calidad asistencial

La ejecución efectiva del protocolo ha sido posible gracias a una estrecha colaboración entre diversos equipos profesionales: enfermería pediátrica, cirugía mayor ambulatoria (CMA), cirugía pediátrica, anestesia, técnicos auxiliares de enfermería (TCAE), celadores y Pallapupas. Esta coordinación asegura una atención segura, estructurada y personalizada adaptada a los requisitos clínicos específicos de los pacientes.

Apuesta institucional por una atención centrada en las necesidades personales

La adopción de este protocolo reafirma el compromiso institucional de el Hospital Trueta hacia una asistencia sanitaria basada en criterios centrados en la persona. Esta iniciativa pretende reducir significativamente los factores emocionales adversos —como el miedo o el estrés— durante las intervenciones médicas infantiles y consolida una política orientada al bienestar integral de los pacientes pediátricos y sus familias.