Figueres reforzará el control de los principales accesos a la ciudad con una nueva red de cámaras lectoras de matrículas. El Ayuntamiento ha comenzado esta semana el despliegue de los dispositivos en 14 puntos estratégicos de entrada y salida, con el objetivo de que la Guardia Urbana pueda detectar de manera automática vehículos buscados por la policía o relacionados con algún hecho delictivo.
En el vídeo difundido por el consistorio se anuncia la instalación de 28 cámaras, mientras que la información publicada posteriormente sobre el proyecto eleva la cifra hasta las 30 unidades. En ambos casos, el despliegue se concentra en 14 puntos de acceso. La inversión adjudicada asciende a 400.670,80 euros y los trabajos corren a cargo de Tecnologías Viales Aplicadas (TEVA).
LEERÁN LAS MATRÍCULAS DE TODOS LOS VEHÍCULOS
El funcionamiento del sistema se basa en la lectura automática de matrículas. Cada vez que un vehículo pase por uno de los puntos equipados, la matrícula será identificada y contrastada con las bases de datos policiales.
Según explica el Ayuntamiento, la información estará compartida con los diferentes cuerpos de seguridad. Si la matrícula corresponde a un vehículo sobre el que existe alguna solicitud de búsqueda o que está relacionado con una investigación o un delito, el sistema generará un aviso para que los agentes puedan actuar.
El alcalde de Figueres, Jordi Masquef, ha explicado que la medida permitirá saber qué vehículos entran y salen de la ciudad y detectar aquellos que estén buscados. El consistorio defiende que esta información debe servir tanto para la prevención como para la investigación policial, con el objetivo de agilizar las actuaciones y mejorar la coordinación entre cuerpos de seguridad.
NO SERVIRÁN PARA PONER MULTAS DE VELOCIDAD
Desde el Ayuntamiento también han querido remarcar que los aparatos no son radares de velocidad y no se instalan para sancionar a los conductores. Su función será identificar matrículas y cruzarlas con la información disponible en las bases de datos policiales.
Las cámaras se distribuirán en accesos como Vilatenim, la carretera de Roses (C-260), la carretera de Llançà y Portbou (N-260), la carretera de Llers (GIP-5106), la carretera de Olot (N-260) y los accesos de la N-IIa, tanto en dirección Vilamalla como hacia La Jonquera.
La previsión municipal es que el nuevo sistema esté plenamente operativo durante el mes de noviembre. Antes habrá que completar la ampliación del centro de procesamiento y visualización de datos de la central de la Guardia Urbana, desde donde se gestionarán los avisos generados por los lectores.
El despliegue en los accesos se suma a las 10 cámaras de 360 grados instaladas este verano en el centro de Figueres, situadas en puntos como la Rambla, la Pujada del Castell, la plaza del Ayuntamiento, las calles Besalú, Monturiol y Sant Pau o la plaza Triangular. El consistorio prevé continuar ampliando la red de videovigilancia en otros espacios de la ciudad.
Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad
