Girona se ha vuelto a llenar de rosas y libros para celebrar la Diada de Sant Jordi, que este 2026 presenta como principal novedad la incorporación de la avenida Sant Francesc como nuevo espacio de la feria. En total, 172 paradas de libreros, floristas y entidades se han repartido por el centro de la ciudad, entre la plaza Catalunya, la Rambla y el nuevo eje ferial.
Desde primera hora de la mañana, cientos de personas han salido a la calle para pasear entre puestos y cumplir con la tradición. Todo ello después de una víspera marcada por la lluvia que había generado incertidumbre entre los profesionales. "Todos los meteorólogos nos han dicho que hoy no lloverá y que podremos disfrutar de la jornada en la calle", ha afirmado la portavoz de los libreros, Carme Ferrer.
Una de las decisiones destacadas de este año ha sido la reducción de paradas en la plaça Catalunya "por seguridad" y para adaptarse a las obras de consolidación de la plataforma sobre el río Onyar. Los estands se han concentrado en la parte oeste de la plaza, mientras que el resto se han distribuido a lo largo de la avenida Sant Francesc hasta el cruce con Jaume I.
A pesar de las dudas iniciales, el sector valora positivamente el cambio. "El cambio de ubicación nos costó un poco de entender, pero estamos muy contentos, mucho más de lo que pensábamos. Hay gente desde primera hora, los puestos están muy bien ubicados, tenemos espacio y la ciudadanía puede pasar perfectamente de un lado a otro", ha afirmado Ferrer, que también ha admitido que quieren "volver a la Plaça Catalunya".
Los cambios de ubicación no son nuevos para libreros y floristas, que en los últimos años han tenido que adaptarse a diferentes escenarios, desde la suspensión por la pandemia hasta el traslado a la Copa en 2021 antes de volver al Barri Vell.
En cuanto a la participación, la feria cuenta con 33 estands profesionales, 114 de entidades y 25 puestos delante de tiendas. Las entidades, que antes ocupaban la calle Nou, este año se han trasladado a la plaza Pompeu Fabra y la plaza Hospital, siguiendo recomendaciones de seguridad.
Entre los visitantes, algunos han aprovechado la mañana para adelantar compras. Es el caso de Cristina Bel, que asegura: "Me lo compro todo yo". Otros, como Dolors Risco, han optado por dejarse llevar: "No había mirado nada antes, he venido a curiosear y he visto este libro que es un poco de suspense y que creo que le puede gustar".
Para los floristas, la jornada es clave. Marta Pous ha destacado la ventaja del nuevo espacio: más sombra para conservar mejor las flores. La rosa roja sigue siendo la más vendida, a menudo con presentaciones elaboradas. "No es solo la rosa y la espiga, hacemos envoltorios con complementos florales, estructuras, papeles e intentamos que no haya plásticos", ha explicado.
La jornada ha comenzado con el tradicional desayuno literario organizado por la Generalitat en la Casa Solterra, que este año ha homenajeado a la poetisa de 101 años Isabel Oliva i Prat. "Estoy un poco abrumada porque los homenajes no me van mucho, me gusta ir a los sitios siendo anónima, pero agradecida de que hayan pensado en mí", ha afirmado.
Oliva, que no empezó a publicar hasta los 70 años, ha reivindicado su trayectoria y su manera de entender la poesía: "Yo escribía poesías para mí en el instituto y en el colegio y, sobre todo me gustaba leer los clásicos catalanes". También ha añadido que ve los poemas como una "melodía" y que los temas que más le interesan son "los recuerdos del pasado" y la ciudad de Girona.
El desayuno ha servido también como punto de encuentro para los escritores, tal como ha explicado Mar Bosch Oliveras: "Esta profesión que tenemos que es tan solitaria, hoy se rompe el cliché del escritor encerrado en casa porque salimos y compartimos esta alegría con los compañeros".
Como novedad institucional, el Ayuntamiento ha organizado por primera vez un acto oficial por Sant Jordi, que ha incluido un homenaje a la escritora y profesora Rosa Font Massot. El acto también ha recordado diversas efemérides literarias, como el 120º aniversario de Josafat, el centenario del nacimiento de Blai Bonet, los 50 años de la muerte de Clementina Arderiu y los 10 años de la muerte de Narcís-Jordi Aragó.
Con todo, Girona reafirma Sant Jordi como una de las citas culturales más importantes del año, combinando tradición, literatura y participación ciudadana en un ambiente festivo que vuelve a llenar las calles de vida.