Éxito del plan para ahuyentar a los estorninos del centro urbano de Roses

El Ayuntamiento de Roses inició el pasado noviembre el ahuyentamiento de estorninos de los espacios públicos urbanos

25 de enero de 2024 a las 11:28h

El Ayuntamiento de Roses inició el pasado noviembre el ahuyentamiento de estorninos de los espacios públicos urbanos. La actuación, llevada a cabo por la empresa municipal de servicios Rosersa con el asesoramiento técnico de la Unidad de Control de Plagas Urbanas del Servicio de Control de Mosquitos de la Bahía de Roses y el Baix Ter (SCM), ha conseguido dispersar las colonias de esta especie hacia zonas arboladas externas del municipio, evitando así las molestias y problemáticas que ocasionaban en los espacios donde pernoctaban dentro del ámbito urbano.

La actuación se inició a mediados de noviembre donde, a lo largo de siete días y coincidiendo con el atardecer, momento en que los estorninos se instalan en los árboles para pernoctar, jardineros de la empresa municipal Rosersa dispersaban los estorninos con punteros láser y con sonidos de depredadores a través de megáfonos. En una inspección realizada a principios de noviembre por el Servicio de Control de Mosquitos, se cifraron en 20.000 el número de estorninos que pernoctaban en ese momento en Roses.

Los ámbitos donde se centraron las actuaciones fueron la rambla Ginjolers (entre la estación de autobuses y la bocana), el paseo Marítimo (entre la bocana de la rambla Ginjolers y la plaza Catalunya), la plaza Empordà y el sector de la Gran Via donde se encuentran las viviendas Sant Josep, al tratarse de los espacios donde se concentraban las aves para pasar la noche. 

Reubicación en dormideros alejados del centro

El proyecto perseguía la instalación de las colonias de estorninos en dormideros alejados, en zonas exteriores de la población que reunieran las condiciones favorables para el refugio de las aves, pero que evitaran las problemáticas (salubridad, superficies deslizantes por la existencia de excrementos, deterioro del pavimento y el mobiliario urbano, ruidos...) que  estos originan en los núcleos habitados. 

"Por este motivo, a pesar de la dispersión inicial, -señala el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento, Lluís Espada,- era necesario esperar la respuesta de las aves y hacer un seguimiento de su posible establecimiento en otras zonas urbanas de la población. Afortunadamente, la campaña realizada resultó todo un éxito, ya que la reubicación se ha producido en zonas no habitadas tal y como perseguía el plan, sin que hayan sido necesarias nuevas actuaciones de dispersión complementarias".

Espada remarca que desde el Área de Medio Ambiente y Rosersa se seguirá haciendo un seguimiento exhaustivo a lo largo de las siguientes temporadas: "el plan que estamos desarrollando responde a la voluntad de actuar preventivamente y adaptándonos a los cambios de comportamiento, hábitats y migraciones que están experimentando los estorninos, causados en gran medida por el cambio climático y la subida de temperaturas, que provocan que su presencia en nuestra casa vaya en aumento."