Un estudio del IDIBGI relaciona un microorganismo intestinal con un metabolismo de la glucosa más saludable

Los resultados de la investigación, publicada en la revista científica Clinical Nutrition, muestran que una mayor presencia de Blastocystis se relaciona con niveles más bajos de glucosa y de insulina en la sangre

25 de mayo de 2026 a las 19:52h

Un estudio del Instituto de Investigación Biomédica de Girona Dr. Josep Trueta (IDIBGI) ha identificado una relación entre la presencia de un microorganismo habitual en el intestino, llamado Blastocystis, y un mejor estado de salud del metabolismo de la glucosa. El artículo, publicado en la revista científica Clinical Nutrition, aporta nuevas evidencias sobre el papel de la microbiota intestinal en la regulación del metabolismo y abre nuevas vías para la investigación en prevención de enfermedades como la diabetes tipo 2.

El Blastocystis es un microorganismo muy común presente en el intestino. Durante años, su presencia se había asociado a posibles problemas digestivos. En algunos casos, las personas que lo tienen no presentan ningún síntoma, hecho que ha llevado a la comunidad científica a replantearse si se trata realmente de un organismo perjudicial o si, en determinadas circunstancias, podría ser un indicador asociado a una mejor salud intestinal.

En este estudio, el equipo investigador ha analizado más de 1.900 muestras de microbiota intestinal de cuatro cohortes independientes. Los resultados muestran que la presencia de Blastocystis se asocia de manera consistente con niveles más bajos de glucosa y de insulina en la sangre, factores clave para evaluar la salud metabólica y el riesgo de desarrollar enfermedades como la diabetes tipo 2.

“Esta asociación podría ser un indicador de un buen control de la glucosa y, en general, de un mejor estado de salud metabólica” afirma el Dr. Jordi Mayneris-Perxachs, jefe del grupo de investigación en Medicina y Biología Integrativa de Sistemas del IDIBGI que ha liderado el estudio.

Para profundizar en esta cuestión, el estudio incluye también datos de un ensayo clínico con personas recientemente diagnosticadas de diabetes tipo 2. En este caso, los participantes que recibieron tratamiento con metformina, un medicamento habitual para reducir los niveles de azúcar en sangre, mostraron un aumento de la presencia de Blastocystis en el intestino, reforzando la idea de que es la mejora del metabolismo la que puede favorecer su abundancia.

Además, el equipo ha observado una relación entre Blastocystis y la longitud de los telómeros, unas estructuras celulares que se utilizan como indicador del envejecimiento biológico. En general, telómeros más largos se han relacionado con un mejor estado de salud celular. En este sentido, la presencia de Blastocystis también podría estar vinculada a condiciones que favorecen un envejecimiento celular más saludable, abriendo una posible línea de investigación sobre el vínculo entre microbiota, regulación de la glucosa y envejecimiento biológico.

Es interesante ver cómo se replantea el papel de microorganismos como el Blastocystis, sugiriendo que aquello que antes se consideraba potencialmente perjudicial podría, en realidad, estar asociado a indicadores de un envejecimiento más saludable y una mayor longevidad, abriendo nuevas vías para entender mejor este proceso”, afirma el Dr. José Manuel Fernández-Real, jefe del grupo de investigación de Nutrición, Eumetabolismo y Salud del IDIBGI y el CIBERObn, y también jefe de la sección de endocrinología del Hospital Trueta, que también es catedrático y decano de la Facultad de Medicina de la Universitat de Girona e investigador ICREA Acadèmia.

Otro aspecto relevante del estudio es que no todos los tipos de Blastocystis tienen el mismo comportamiento. Los investigadores han identificado que algunos subtipos concretos, como el ST1 y el ST4, son los que se relacionan de manera más clara con niveles más bajos de glucosa e insulina. Esto indica que la diversidad de este microorganismo puede ser clave para entender mejor su papel en la salud humana.

Los autores destacan que es necesario continuar investigando para entender mejor el papel exacto de este microorganismo y su posible utilidad en el ámbito clínico. En el futuro, la identificación de determinados microorganismos intestinales podría ayudar a desarrollar nuevas herramientas para detectar precozmente problemas metabólicos o para diseñar estrategias de prevención y tratamiento más personalizadas.

Este estudio se ha realizado en colaboración con la Fundación FISABIO de Valencia.