Los Mossos d’Esquadra investigan el origen de un pie humano localizado en la gola del río Ter el pasado 7 de marzo. El hallazgo lo hizo un hombre que paseaba por la zona y que, al observar una zapatilla que sobresalía del barro, decidió acercarse. Al revisarla más de cerca, comprobó que en el interior había un calcetín y restos óseos correspondientes a un pie humano.
Tal como detalla El Punt Avui, el hombre alertó inmediatamente al teléfono de emergencias 112. Hasta el lugar de los hechos se desplazaron agentes de la Policía Local de Torroella de Montgrí y de los Mossos d’Esquadra, que activaron el procedimiento judicial para retirar los restos. El pie fue trasladado posteriormente al Instituto de Medicina Legal de Girona para analizarlo.
La policía catalana ha abierto una investigación para determinar a quién pertenece la extremidad. Los especialistas trabajan con pruebas de ADN con el objetivo de identificar a la víctima y comprobar si podría corresponder a alguna persona desaparecida.
Según el citado medio, una de las hipótesis que se contemplan es que el pie haya sido arrastrado por la corriente del río o incluso por el mar hasta llegar a la desembocadura del Ter, un punto donde las riadas pueden ser especialmente fuertes.
Los agentes también inspeccionaron el entorno del hallazgo, pero no localizaron otros indicios relacionados, como prendas de ropa o señales de arrastre. El avanzado estado de descomposición del pie refuerza la posibilidad de que pertenezca a una persona desaparecida, motivo por el cual los Mossos están contrastando la información con bases de datos de personas desaparecidas.