El pregón de Jordina Rincón-Torroella da inicio a la Fiesta Mayor 2021 de Blanes

23 de julio de 2021 a las 07:37h

La Fiesta Mayor de Santa Anna de Blanes ha comenzado esta noche con un emotivo pregón a cargo de una mujer blanenca internacional: Jordina Rincón-Torroella (Blanes, 1988), médica residente de neurocirugía en el Hospital Johns Hopkins de Baltimore, uno de los mejores centros de Estados Unidos. Ha sido un acto que ha marcado historia no solo porque se ha hecho inhabitualmente en el Teatro de Blanes en lugar de la tradicional Plaza dels Dies Feiners. Por primera vez, se ha emitido por televisión, a través del canal YouTube del Ayuntamiento.

Más allá de su pericia y reconocida valía profesional –ha sido discípula, entre otros, del Doctor Alfredo Quiñones-Hinojosa, un neurocirujano mexicano sobre quien Disney y Brad Pitt preparan una película-, la pregonera ha regalado a los blanencs y blanenques un discurso intenso y empapado de recuerdos. Un acto donde las emociones han estado a flor de piel por muchas razones.

Introducción del alcalde por una 'Maestra de Ceremonias' muy especial

Una de ellas ha sido la propia Maestra de Ceremonias, una tarea imprescindible en todo acto institucional, que hoy ha tomado una nueva dimensión, porque quien se ha encargado ha sido la madre de la pregonera, Mercè Torroella. Después de compartir con el público que cuando nació su hija le regalaron una carta astral que se ha cumplido al pie de la letra, ha introducido el primer ingrediente de la velada.

La bienvenida inicial, como es tradicional, ha ido a cargo del alcalde de Blanes, Àngel Canosa, quien antes de nada ha hecho una referencia ineludible: que un año más tarde de lo que se hubiera querido, Blanes podrá celebrar una Fiesta Mayor, iniciada por el pregón que nos ocupaba. Después de tener un emotivo recuerdo para las personas que han sufrido el ataque de la COVID, ha resuelto el enigma que planeaba en el escenario.

Un pregón con dos Fuentes Góticas sobre el escenario

La tradición marca que cuando acaba el acto el alcalde entregue al pregonero o pregonera el máximo reconocimiento que otorga el Ayuntamiento de Blanes: una reproducción de la Fuente Gótica. El preciado galardón forma parte de la escenografía habitual en los pregones, pero es que en esta ocasión había dos.

Àngel Canosa se ha encargado de deshacer el misterio: la segunda Fuente Gótica es la que se debería haber entregado el año pasado, cuando el pregón debía ir a cargo de la Comunidad Sanitaria del Pueblo de Blanes. También avanzó que, después de que hace unas semanas ya se hizo el Acto de Homenaje al Mundo Sanitario, su Fuente Gótica será depositada próximamente en el vestíbulo de la Biblioteca Comarcal.

El alcalde también ha perpetuado hoy una nueva tradición iniciada por él mismo hace dos años, en la primera Fiesta Mayor que encabezó como máximo representante del Ayuntamiento de Blanes: pedir a tres entidades de la villa que contribuyeran a elaborar su discurso. Este 2021 han sido Cruz Roja, la Cofradía de Pescadores de Blanes y la Asociación Pinya de Rosa. Acto seguido, ha dado paso a la pregonera.

Un emotivo pregón empapado de recuerdos y con sorpresas finales

Jordina Rincón-Torroella ha compartido con la concurrencia los recuerdos de su infancia y adolescencia, vivida ya en este nuevo siglo XXI. A punto de graduarse como neurocirujana, ha destacado que tiene muchos genes migratorios por voluntad o por fuerza; es nieta de inmigrantes y ella misma lo es ahora en Estados Unidos. Un país con quien su pareja, Tito, dice que estaba destinada a hacer de puente entre dos comunidades porque nació el 4 de julio, fiesta nacional en Estados Unidos, y se llama Jordina. Es decir; celebra su santo por San Jorge, Patrón de Cataluña.

El público la ha acompañado en este viaje emocional, compartiendo que allá donde está ahora echa de menos sobre todo los veranos en Blanes, donde siempre ha disfrutado de la playa donde "Este mar tan claro y gozoso era nuestro parque de atracciones y aventuras', y se reconoce como "Una forastera en busca de mejorar su conocimiento". Está triunfando en una disciplina compleja, en un país que no es el suyo y a pesar de sufre uno de los inconvenientes que lo es aún hoy en día, en pleno siglo XXI: es una mujer.

De eso tuvo una prueba durante sus primeros años en Baltimore, donde llegó hace 19 años. Cuando le explicaba sus planes de residencia en Estados Unidos a un neurocirujano de una gran institución, éste le contestó a Jordina que "Ni que escribiera un nuevo capítulo de la Biblia con el mismo Jesucristo, no conseguirás entrar en la residencia". Tal como ha quedado claro, sin embargo, la pasión con que emprende todo lo que hace le hizo conseguir una estancia de 4 años becada por la Caixa para escribir un Atlas de Neurocirugía y aprender la aplicación de células madre en el cáncer cerebral.

Como no podía ser de otra manera siendo médica, se ha referido a su experiencia con la COVID, a quien ha definido como "Un enemigo perseverante y silencioso. Está poniendo a prueba nuestra resiliencia, la capacidad de afrontar situaciones muy difíciles y la voluntad de poner por delante de nuestros deseos, las necesidades de nuestra comunidad y de nuestros familiares más vulnerables".

Su pregón, un auténtico regalo por los sentimientos y las emociones que ha traspirado, se ha cerrado con dos últimos obsequios 100% sensoriales. Primero con la interpretación de la habanera compuesta por Sílvia Pérez-Cruz 'Vestida de Nit', que ha tocado al piano su amiga y maestra de música Marina Alum, porque es la canción que siempre escucha Jordina cuando echa de menos su tierra.

El segundo ha sido toda una sorpresa para todo el mundo: un estallido de fuegos indoor en recuerdo del Concurso de Fuegos Artificiales que, por segundo año consecutivo, no se podrá disfrutar en Blanes. Fue entonces cuando Jordina Rincón-Torroella ha recibido la Fuente Gótica de manos del alcalde de Blanes. Una vez hechas las fotografías de rigor para inmortalizar la jornada, el acto se ha cerrado con una guinda del pastel de carácter musical. Marina Alum y Josep Ma Piguillem, que dirigen una escuela de música, han interpretado a cuatro manos una pieza memorable: Libertango, de Astor Piazzola.

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C CIUTAT
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