El Port de la Selva (Alt Empordà) comprará una desalinizadora para hacer frente a la salinización del acuífero que abastece al municipio y garantizar agua "de calidad" de cara a la temporada de verano, cuando multiplica su población. El Ayuntamiento abordará la situación en un pleno extraordinario este lunes para poner en marcha los trámites y adquirir esta instalación con una inversión de 600.000 euros. El alcalde del municipio, Josep Maria Cervera, dice que la situación no es tan grave como la que se vivió en 2018 –cuando se alquiló una desalinizadora- pero que es "la única" solución que tienen para garantizar el abastecimiento en condiciones a sus habitantes en los próximos meses.
La instalación se ubicará junto al depósito y desalinizará el agua del acuífero con una capacidad de unos 2.000 metros cúbicos al día. "Está un poco por debajo de los consumos que tenemos en un día pico del verano, pero que nos garantiza sobradamente la gestión del agua el 90% de los días", remarca Cervera.
El alcalde dice que debatieron sobre la posibilidad de repetir la experiencia de hace cinco años y alquilar una desalinizadora pero admite que, todo apunta, que "la tendencia es la que tenemos" y que "no hay ninguna garantía de que en otoño llueva". "Por lo tanto, podríamos encontrarnos con que ahora alquiláramos y el año que viene fuera necesario repetir", remarca.
El Consorcio de la Costa Brava asumirá una parte
De entrada, la inversión que ronda los 600.000 euros la asumirá el Ayuntamiento pero la previsión es recuperar una parte importante a partir de octubre, cuando el Consorcio de la Costa Brava asuma la gestión en alta del agua.
"Ahora lo hacemos todo nosotros pero a partir del 1 de octubre lo hará el Consorcio y, después, la instalación será suya. Por lo tanto, más adelante pueden decidir llevarla a algún otro lugar donde haga más falta o no", explica Cervera. Además, remarca que la diferencia entre alquilar y comprar era relativamente pequeña (unos 100.000 euros).
El caso del Port de la Selva es "único". El municipio se abastece de agua "km 0" o, dicho de otro modo, de los acuíferos que tiene. Hace años innovaron con un sistema de regeneración de agua para volver a aportarla al subsuelo pero el problema recurrente de la salinización lo hace desde hace tiempo inviable.
Una medida de urgencia en agosto de 2018
En 2018 ya se tuvo que alquilar una desalinizadora de urgencia en pleno mes de agosto y en 2019 se construyó una instalación "a precario", que conecta con la red de agua de la Costa Brava Norte a través de Llançà. Esto permite que, en momentos puntuales y en función de los excedentes que tiene Llançà, se puedan hacer aportaciones extras al municipio. De hecho, así se ha hecho desde el mes de enero pero con el incremento de población que experimentan los dos municipios, la medida es inviable en verano.
La solución "definitiva"
La solución "definitiva" pasa por conectarse a la red del pantano Darnius-Boadella, a través de Cadaqués. La tramitación está avanzada pero Cervera no prevé que esto ocurra antes del verano de 2025 o de 2026. Mientras tanto, el municipio sigue estudiando soluciones para hacer frente a la situación de sequía.