Esta mañana ha tenido lugar en la rotonda del Mas Oliva de Roses, la inauguración de la instalación de varias piezas provenientes del edificio de la antigua Cooperativa Agrícola La Bodega, situado desde 1952 en la riera Ginjolers, y que fue derribado en el año 2002. Las piezas son un molino de aceite y una prensa hidráulica, que el Ayuntamiento ha restaurado y ofrece ahora como testimonio material de las actividades agrícolas tradicionales y del cooperativismo rosense. El corte de cinta en el acto inaugural ha corrido a cargo de Joan Sastre, extrabajador de la cooperativa e impulsor de la iniciativa de recuperar y exponer este material.
Desde hoy, la rotonda del Mas Oliva que da paso a la zona deportiva de Roses luce las piezas recuperadas y restauradas de la antigua cooperativa, conocida popularmente como El Sindicato, con la voluntad de visibilizar y rendir homenaje al mundo del campesinado y la agricultura, una actividad económica tradicional de gran importancia en la villa. En el acto de inauguración han intervenido el concejal de Cultura, Èric Ibáñez; el extrabajador de la cooperativa Joan Sastre; el archivero municipal Pol Meseguer; y el alcalde de Roses, Joan Plana, acompañados de miembros de la corporación y personas vinculadas con la desaparecida cooperativa.
La Cooperativa Agrícola La Bodega fue una entidad fundada en 1951 por campesinos cooperativistas de Roses y se disolvió en 1990, al fusionarse con la Cooperativa Agrícola de Pau. En mayo de 1952 se comenzó a levantar el edificio situado en la riera Ginjolers, junto al antiguo lavadero, que iría ampliándose con el paso de los años para cubrir las necesidades de los socios hasta que, en 1990, todos sus activos pasaron a la nueva sede de Pau. El edificio se dividía en tres espacios: las tinas, el molino de aceite y la bodega. Fue derribado en el año 2002 y solo se conservan un molino de aceite y una prensa, ahora expuestos en la rotonda del Cementerio Municipal.
Joan Sastre, antiguo trabajador de la Cooperativa, ha reivindicado a lo largo de los últimos años la necesidad de hacer visibles las piezas que sobrevivieron al derribo, con el fin de poner en valor todo lo que la cooperativa representó. Reivindicación que, tal y como ha recordado el concejal de Cultura de Roses, Èric Ibáñez, "el señor Joan Sastre volvió a poner de manifiesto durante la celebración del ciclo de conferencias 'Fem Memòria' celebrado en 2020 en Roses, dedicado en aquella ocasión al cooperativismo, en una de las charlas en las que intervino. Hoy es un día de gran satisfacción, ya que aquella petición se hace realidad".
Por este motivo, Joan Sastre ha sido el encargado de cortar la cinta que ha dado por inaugurada la nueva instalación. Durante el acto, Satre ha manifestado "sentirse muy contento por el gozo que dan las piezas en este espacio y porque, a partir de ahora, todos los niños y niñas los podrán ver y sus maestros podrán explicarles qué son y para qué sirven".
El alcalde de Roses, Joan Plana, ha remarcado que "esta instalación quiere dotar del valor que se merece una actividad tradicional de nuestra villa, en ocasiones poco visibilizada o que ha quedado en un segundo plano ante la importancia y el arraigo de la pesca en nuestra población. No debemos olvidar, sin embargo, el trabajo realizado por rosenses y rosenses tierra adentro y, desde hoy, esta parte de nuestra historia toma protagonismo en Roses, con un espacio que nos religa con nuestro pasado más reciente."
Por su parte, el archivero Pol Meseguer ha señalado que este "es también un reconocimiento a la apuesta y valentía de las familias rosenses que unieron sus esfuerzos, y en muchos casos también sus recursos económicos, para hacer frente al monopolio existente durante décadas y décadas, consiguiendo, en plena dictadura franquista, su emancipación y un precio justo para sus cosechas".
