La plaza del Vi de Girona se ha llenado este domingo de silencio, velas e indignación para recordar a Kim, la mujer trans asesinada presuntamente por su expareja en Figueres. Un centenar de personas han participado en la concentración convocada por el Espacio LGTBI para condenar el crimen y denunciar tanto la violencia machista como los comentarios tránsfobos que han aparecido a raíz del caso.
El acto ha reunido a entidades como el FAGC, el GLG, la Associació Trans de Girona y Famílies LGTBI. Durante la concentración se ha leído un manifiesto, se ha guardado un minuto de silencio y se han encendido velas en recuerdo de la víctima, que este mismo mañana ha sido despedida por familiares y amigos en su entierro.
Reivindicación de las mujeres trans
Las entidades convocantes han querido dejar claro que el crimen de Figueres no puede quedar al margen del debate sobre la violencia machista. La presidenta de la Associació Trans de Girona, Vanessa Apablasa, ha denunciado los discursos que cuestionan la identidad de la víctima y ha reivindicado que “las mujeres trans son mujeres”.
“El feminismo nos debería incluir a todas, sin discriminaciones”, ha afirmado Apablasa, que ha lamentado los comentarios tránsfobos difundidos en las redes sociales tras el asesinato.
También la presidenta de la Associació Trans de l’Alt Empordà, Sandra Ibarz, ha criticado el comunicado de Feministes.cat, que negaba que el caso fuera un asesinato por violencia machista. “Ella siempre ha sido una mujer y bien viva dentro del colectivo, a su manera”, ha defendido.
Dolor por la víctima y crítica al sistema
Las entidades han denunciado que la familia y el entorno de Kim han tenido que afrontar no solo el dolor por el crimen, sino también la circulación de vídeos y comentarios muy duros en las redes. Ibarz ha calificado la situación de “vergüenza” y ha reclamado que el colectivo continúe haciéndose visible para combatir la discriminación.
Durante la concentración también se han reclamado más medidas de protección institucional para las víctimas de violencia machista. Las entidades han criticado las carencias policiales y judiciales que, según denuncian, han quedado al descubierto tras este caso.
Una situación de control y miedo
Sandra Ibarz ha explicado que había conocido a Kim a raíz de coincidir con ella en dependencias policiales y judiciales desde enero. Según ha relatado, la víctima vivía una situación de control por parte del agresor y había acabado deshaciéndose del teléfono móvil “por su propia protección”.
“Era una situación de miedo y control que no me gustaría que se volviera a repetir”, ha afirmado Ibarz.
Laia Cruanyes, miembro de la Associació Trans de Girona, ha remarcado que el caso evidencia un doble problema: la violencia machista y la transfobia. También ha criticado los sectores feministas que, según ha dicho, invisibilizan a las mujeres trans y niegan que casos como este sean feminicidios.
El crimen que ha conmocionado Figueres
Kim murió el martes en la plaza Josep Tarradellas de Figueres tras recibir varias cuchilladas. El presunto autor, su expareja, un hombre de 48 años, fue detenido en el mismo lugar de los hechos y el juzgado decretó su ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza.
La causa está abierta por homicidio doloso y por un posible quebrantamiento de condena. El caso ha generado una fuerte conmoción porque el hombre había sido detenido y puesto en libertad el mismo día del crimen. Dos días antes también había sido arrestado por malos tratos a la víctima, pero el juez no apreció riesgo de una agresión grave.
La concentración de Girona ha servido para transformar el duelo en denuncia y para reclamar que la protección de las víctimas y el reconocimiento de las mujeres trans no dependan de ningún debate posterior al crimen.