Los Mossos d'Esquadra detuvieron el 12 de junio en Girona a un hombre de 38 años con una orden internacional de detención activa que era buscado por las autoridades alemanas, acusado de homicidio voluntario en grado de tentativa.
En concreto, y según el relato que facilita la policía catalana, el hombre apuñaló a su expareja varias veces en la parte superior del cuerpo y en el cuello "con la intención clara de acabar con su vida".
El hombre huyó dejando a la mujer desangrándose en el suelo, y la intervención rápida de los servicios sanitarios evitó su muerte. Los hechos tuvieron lugar el 30 de marzo en un apartamento de un centro de refugiados situado en Hannover, donde la víctima residía con sus tres hijos menores.
Al día siguiente de ser detenido, el hombre pasó a disposición judicial del Juzgado Central de Instrucción número 2, de Madrid.