Detectan los virus del Nilo Occidental y Usutu en mosquitos en las Marismas del Empordà

L’IRTA-CReSA identifica presència puntual dels virus en mosquits lluny de nuclis urbans sense casos humans associats

21 de agosto de 2026 a las 17:02h

El Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA-CReSA) ha confirmado la presencia de los virus del Nilo Occidental y de Usutu en ejemplares de mosquitos capturados en la zona de los Aiguamolls de l’Empordà, concretamente en áreas alejadas de los núcleos urbanos.

Según ha explicado el secretario de Salud Pública, Esteve Fernández, a la ACN, estas detecciones son puntuales y afectan a un número muy reducido de insectos.

Los controles rutinarios de vigilancia entomológica han permitido esta identificación, pero no se ha registrado ningún caso de infección humana relacionada con estos virus. Fernández ha destacado que la prevalencia de ejemplares infectados es "muy baja" y que no existe "ningún motivo de alarma".

Intensificación de los controles entomológicos

El secretario ha detallado que, dado el bajo número de positivos detectados hasta ahora, se intensificará las capturas para delimitar mejor el alcance real de la circulación viral y verificar si se mantiene restringida a los puntos donde se ha identificado.

Además, la ubicación geográfica de estos mosquitos —en zonas húmedas y poco pobladas dentro de los Aiguamolls— contribuye a minimizar el riesgo para la población local: "El riesgo es muy bajo porque hay pocos mosquitos infectados", ha afirmado Fernández.

Características de los virus detectados

Los virus del Nilo Occidental y de Usutu son arbovirus que se transmiten principalmente entre mosquitos, los cuales pueden adquirirlos después de picar aves infectadas. Posteriormente, estos insectos pueden transmitir los virus tanto a otras aves como ocasionalmente a personas o mamíferos.

En Cataluña, estos virus no son una novedad: el Nilo Occidental fue detectado por primera vez en mosquitos en 2021 en el Baix Camp, mientras que el Usutu se ha documentado en aves salvajes durante los años 2022, 2024 y 2025 según datos aportados por el IRTA-CReSA; este último también había sido previamente identificado en muestras entomológicas.

Durante este año se han diagnosticado una decena de animales —principalmente aves salvajes— con infección por alguno de estos dos virus. En palabras de Fernández: “Es un indicador de que lo tenemos”, refiriéndose así a la circulación viral existente. No obstante, remarcó que esta detección deriva directamente de los programas sistemáticos de vigilancia implementados: “Si no los buscáramos, evidentemente no los encontraríamos y todo el mundo estaría más tranquilo, pero no hay motivo de alarma”.

No hay casos humanos reportados

Hasta el momento, Salud Pública asegura que no se ha confirmado ninguna infección humana vinculada a los virus del Nilo Occidental o Usutu. En caso de que se produjera transmisión a personas, las infecciones suelen ser poco frecuentes y a menudo asintomáticas o presentan síntomas leves como fiebre moderada, cefalea o malestar general.

Las complicaciones neurológicas graves —incluyendo meningitis, encefalitis o parálisis flácida— son excepcionales y afectan preferentemente a personas mayores o con inmunodeficiencias previas. Fernández insistió en el hecho de que actualmente el riesgo para la población es “muy bajo” gracias tanto al limitado número de ejemplares infectados como a que estos se encuentran fuera de los centros urbanos.

Más medidas preventivas activadas

A consecuencia de la detección viral se han puesto en marcha protocolos específicos para incrementar las acciones vigentes. Se reforzará la vigilancia entomológica mediante un aumento significativo en las capturas para obtener datos más precisos sobre el porcentaje de infección entre los mosquitos y comprender mejor el área afectada.

Fernández advirtió que este incremento en las capturas podría traducirse en una mayor aparición de positivos sin implicar necesariamente un empeoramiento del contexto epidemiológico.

Asimismo se potenciarán las medidas destinadas al control vectorial mediante tratamientos larvicidas aplicados en los puntos habituales de cría. La responsabilidad del seguimiento virológico recae sobre el IRTA-CReSA mientras que el Servicio de Control de Mosquitos del Baix Ter dirige la vigilancia entomológica; paralelamente participan ayuntamientos locales así como otros servicios territoriales dedicados al control vectorial.

Por otro lado se ha intensificado también el monitoreo clínico dentro de la red asistencial para que los profesionales sanitarios consideren estos virus ante pacientes con cuadros compatibles especialmente en los territorios donde se ha detectado presencia recientemente.

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