La Cátedra Roses de Arqueología y Patrimonio Arqueológico de la Universidad de Girona y el Ayuntamiento de Roses han llevado a cabo una nueva campaña de excavaciones en el claustro del monasterio benedictino de Santa Maria de Roses, situado dentro del recinto de la Ciudadela, entre el 7 de abril y el 12 de mayo. Han podido confirmar las grandes dimensiones del complejo, que se extiende más allá de los límites de la época medieval del monasterio. Asimismo, los trabajos han permitido ampliar el conocimiento de la necrópolis tardoantigua, con la identificación de nuevas tumbas, entre las que destacan el hallazgo de 3 sarcófagos monolíticos de piedra, así como diversas tumbas hechas con ánforas.
Los elementos descubiertos permiten confirmar una clara continuidad en el espacio de culto del conjunto paleocristiano (siglos IV-V), así como su evolución en época tardoantigua que llega hasta época medieval con la creación del monasterio.
Desde el año 2022 se llevan a cabo trabajos en la zona del monasterio, con el objetivo de reconstruir su historia, así como poner al descubierto los restos de ocupaciones anteriores. Los trabajos han permitido ir poniendo al descubierto un gran complejo religioso y funerario de época tardoantigua (siglos IV-VII) estructurado en torno a una iglesia funeraria.
Los trabajos también han posibilitado profundizar en el conocimiento de las primeras etapas de existencia del monasterio (siglo X), confirmando que su estructura fue radicalmente modificada en el siglo XI, cuando se construyó la iglesia actual y se remodeló todo el sector del claustro y espacios anexos.
La evolución del monasterio
Las excavaciones de este año han permitido profundizar en el conocimiento de la evolución del monasterio (siglos X-XVIII) y, especialmente, en la iglesita y el cementerio paleocristianos que ocupaban este espacio entre los siglos IV y VII y que constituyen un precedente del monasterio.
Los nuevos trabajos han permitido ir ampliando el conocimiento de diferentes sectores de la necrópolis paleocristiana. Así, en la zona sur, se han identificado nuevas tumbas, mayoritariamente enterramientos infantiles dispuestos en ánfora. También se han puesto al descubierto una serie de muros y estructuras que dibujan una amplia zona edificada alrededor de la iglesita, que constituía el centro neurálgico del espacio. Así se confirma la existencia de un edificio mucho más grande y complejo de lo que se pensaba hasta hace poco.
Por otra parte, los trabajos arqueológicos también están permitiendo ir descubriendo la estructura del monasterio fundacional. Creado en el siglo X, la gran mayoría de estructuras visibles en la actualidad corresponden a una gran reforma llevada a cabo en el siglo XI, que implicó la construcción de una nueva iglesia y también de unas nuevas murallas y claustro.
Los últimos trabajos comienzan a poner al descubierto trazas de la estructura del monasterio del siglo X, dotado de potentes muros de piedra ligada con mortero, y que presenta una planta ligeramente más pequeña que la actual.
