La Costa Brava se encamina hacia una temporada excepcional en el sector de los cruceros, con un total previsto de 70.000 pasajeros repartidos en 74 escalas en los puertos de Palamós, en el Baix Empordà, y Roses, en el Alt Empordà. Este miércoles se ha dado el pistoletazo de salida oficial a la temporada con la llegada del crucero Silver Muse, que ha traído a los primeros turistas marítimos al litoral gerundense.
Primera escala y datos destacados
A las ocho de la mañana, el Silver Muse ha atracado en Palamós con sus 583 pasajeros procedentes de Palma. El barco permanecerá hasta las siete de la tarde antes de emprender ruta hacia Barcelona, destino final del viaje. Esta parada es la primera de un conjunto de 74 que se repartirán durante el año entre los dos puertos, donde predomina claramente Palamós como puerto de atraque directo, mientras que Roses acogerá los cruceros que deberán fondear.
El año que viene, Palamós espera recibir unos 67.000 visitantes distribuidos en 65 escalas, mientras que Roses acogerá aproximadamente 3.000 turistas más.
El impacto económico y la distribución temporal de los cruceristas
Por otro lado, desde Puertos de la Generalitat han explicado que la presencia de los cruceros se extenderá durante diez meses consecutivos, desde marzo hasta diciembre. Esto implica que solo el 25% de los visitantes llegarán fuera de los meses estivales más concurridos. En este sentido, Esther Roca, directora de Puertos, apunta: "este hecho contribuye a incrementar el impacto económico en el territorio", el cual se calcula en unos 6,7 millones de euros, superando en un punto y medio las cifras registradas en 2025.
De acuerdo con datos sectoriales, cada turista desembarcando gasta una media aproximada de 90 euros, a los cuales hay que añadir otros gastos relacionados con servicios portuarios valorados en unos 6 euros por persona. Los puertos de Palamós y Roses funcionan como puertos escala: los cruceros llegan allí por unas diez horas antes de reanudar trayecto por el Mediterráneo occidental.
Evolución incierta por el contexto internacional bélico
No obstante, Esther Roca admite estar pendiente del desarrollo del conflicto bélico en Oriente Medio y sus posibles repercusiones sobre el sector: "Tenemos reservas confirmadas para los próximos dos años", afirma Roca, "por lo tanto no esperamos una disminución significativa ni en reservas ni en escalas; pero sí que podría influir un eventual aumento del coste de los carburantes u otros factores asociados."
Cruceros como actividad turística sostenible y selectiva
La ejecutiva destaca también que esta actividad turística se ha consolidado como una práctica "respetuosa" con el medio local. La mayoría de empresas navieras presentes son operadores de alta gama interesados especialmente por un perfil turístico dispuesto a explorar la zona y generar gasto significativo.
Además explica Roca: "Los visitantes suelen dividir sus jornadas; por la mañana participan en excursiones organizadas mientras que durante las tardes recorren los centros urbanos locales." Entre los destinos preferidos figuran visitas al Barri Vell de Girona o a los núcleos medievales como Pals o Peratallada; asimismo destaca Begur dentro del Baix Empordà.
También tienen gran aceptación las rutas culturales vinculadas al legado surrealista de Salvador Dalí en Figueres y Púbol o experiencias gastronómicas basadas en bodegas DO Empordà.
Empresas navieras participantes y novedades significativas
Esta temporada operarán en los muelles palamosinos compañías como Azamara, Crystal Cruises, Four Seasons Yachts, Hapag-Lloyd Cruises, Marella Cruises, Oceania Cruises, Phoenix Reisen, Regent Seven Seas Cruises, Sea Cloud Cruises, Seabourn, S Scenic, Silversea y Windstar.
Un aspecto relevante es que diez buques harán escala por primera vez en cualquiera de los puertos gerundenses implicados —un elemento clave según Roca porque "consolida firmemente la apuesta conjunta entre Palamós y Roses por los cruceros".