La Audiencia de Girona ha juzgado este miércoles al conductor que, yendo bebido, atropelló y mató a un matrimonio que cruzaba un paso de peatones en Roses (Alt Empordà) el 8 de mayo de 2021. Durante el juicio, el acusado ha reconocido los hechos, se ha declarado “culpable” y ha admitido que había consumido alcohol durante un aperitivo en el trabajo.
Según ha explicado en la vista, no bebe habitualmente, pero aquel día ingirió alcohol antes de conducir. Hacia las tres de la tarde circulaba por la ronda de circunvalación de Roses en un tramo con la velocidad limitada a 40 km/h.
Cuando se acercaba a un paso de peatones, el vehículo que tenía delante redujo la velocidad para dejar pasar al matrimonio. Entonces, tal como recoge el escrito de acusación de la fiscalía que el acusado ha suscrito, el conductor aceleró para adelantar el coche y arrolló a la pareja.
La acusación destaca que hizo la maniobra “omitiendo las medidas de precaución a la hora de conducir más elementales” y afectado por el consumo de alcohol, hecho que provocó que “no percibiera” que había dos peatones cruzando en aquel momento.
Borracho y con exceso de velocidad
Además de conducir bajo los efectos del alcohol, el hombre también circulaba con exceso de velocidad. Según la pericial de los Mossos d'Esquadra de Tráfico, llegó a circular entre 64 y 70 km/h en un tramo donde el límite era de 40 km/h.
Por este motivo, atropelló a las víctimas sin esquivarlas y sin hacer ninguna maniobra de frenado. Como consecuencia del impacto, el hombre, de 63 años, salió disparado a 17,7 metros del paso de peatones y la mujer, de 67, a 25,5 metros. Ella murió al instante y él poco después, de camino al hospital.
Cuando los agentes de la Policía Local de Roses llegaron al lugar del accidente, observaron que el conductor presentaba síntomas evidentes de ir bebido. En la prueba de alcoholemia dio un resultado de 0,73 en la primera y 0,63 en la segunda, hecho por el cual lo detuvieron.
Después de pasar a disposición judicial, el juzgado de guardia de Figueres lo dejó en libertad con la retirada del permiso de conducir y comparecencias semanales.
Peticiones de condena
Durante el juicio, celebrado en la sección tercera de la Audiencia de Girona, el acusado ha utilizado el último turno de palabra para pedir perdón a la familia de las víctimas. Ha asegurado que está muy arrepentido, que no se ha vuelto a acercar “ni al alcohol ni a los coches” y que vive “en una prisión interna” por los remordimientos.
La fiscalía, que inicialmente pedía cuatro años de prisión, finalmente solicita una condena de tres años porque le aplica la atenuante de dilaciones indebidas por el tiempo que el caso ha tardado en llegar a juicio. Le acusa de un delito contra la seguridad vial por conducir bajo los efectos del alcohol en concurso con dos delitos de homicidio por imprudencia grave. También pide la prohibición de conducir durante cuatro años y la pérdida de vigencia del carné.
La defensa, encabezada por la abogada Natàlia Frigola, se ha adherido a esta petición.
Por el contrario, la acusación particular, en representación de la familia de las víctimas, reclama seis años de prisión porque considera que se debe aplicar el artículo del Código Penal que agrava la pena en casos de homicidio por imprudencia de “gravedad notoria”.
La compañía aseguradora del vehículo ya ha indemnizado a los familiares con más de 344.000 euros. El matrimonio tenía cuatro hijos en común. El juicio ha quedado visto para sentencia.
