El pasado jueves, los Mossos d'Esquadra arrestaron a un imán vinculado a la Comunidad Islámica Annour de Ripoll acusado de haber cometido una agresión sexual contra una niña de 11 años, a quien impartía clases de árabe. Acto seguido, el Tribunal de Instancia de Ripoll decretó su puesta en libertad sin fianza este sábado, imponiéndole medidas cautelares que incluyen la prohibición de acercarse a menos de 150 metros de la menor y cualquier tipo de comunicación con ella durante el transcurso del proceso judicial.
Justo antes de que se produjera la detención, el centro religioso había emitido un comunicado dirigido a sus miembros donde reafirmaba el respeto por la presunción de inocencia, pero también manifestaba estar en plena disposición para colaborar con las autoridades judiciales. En este documento, fechado el 8 de febrero, se informaba que la alumna había denunciado un comportamiento "inadecuado y sospechoso" por parte del profesor.
Además, se destacaba el compromiso firme del centro con la protección de los menores, así como con los valores del respeto, la transparencia y el cumplimiento estricto de la normativa vigente.
Destitución preventiva y cese inmediato
Ante los hechos denunciados, la entidad ha decidido desvincular completamente al imán afectado, exigiéndole abandonar tanto las instalaciones como todas las actividades vinculadas a la comunidad.
Además, se le ha retirado inmediatamente tanto el cargo de imán como las funciones docentes que ejercía. Esta medida se ha adoptado con carácter preventivo y cautelar mientras se dilucida toda la información relacionada con la investigación en curso.
