La entidad Hispania Nostra, junto con la junta directiva del Casino de Sant Feliu de Guíxols, han puesto en marcha una campaña de micromecenazgo destinada a obtener fondos para las obras de restauración más urgentes de su fachada, declarada como Bien de Interés Cultural. El objetivo inicial es conseguir unos 40.000 euros, que se destinarán principalmente a reparar espacios muy afectados por el paso del tiempo, especialmente la balconada.
Los promotores confían poder doblar esta cifra hasta los 80.000 euros, hecho que permitiría ampliar las tareas de rehabilitación a otras partes dañadas de la fachada.
Presupuesto global y fases previstas
No obstante, el micromecenazgo representa solo una parte de los recursos necesarios para llevar a cabo una restauración integral. Según los responsables, el coste total estimado asciende a los 810.000 euros, distribuidos en cuatro fases diferenciadas.
- Considerada prioritaria, consiste en restaurar la fachada situada en la Rambla del Portalet y cuenta con un presupuesto aproximado de 170.000 euros. Esta actuación será cofinanciada con el dinero recogido a través del micromecenazgo.
- Intervenir la fachada lateral que da al Paseo de Guíxols, con un importe estimado en 290.000 euros, siendo esta la etapa más costosa.
- Mejorar la estructura posterior orientada a la calle Sant Roc, con un presupuesto de unos 200.000 euros.
- La última etapa contempla la adecuación y renovación de puertas y ventanas por valor de unos 150.000 euros.
Aportaciones institucionales y calendario previsto
Esta iniciativa cuenta con el apoyo económico del Departamento de Cultura de la Generalitat, que ha concedido una subvención superior a los 200.000 euros destinada a cubrir parte de los costes asociados a las dos primeras fases.
El inicio de los trabajos más inmediatos está programado el septiembre de 2026 y se espera que finalicen antes de terminar el año. La segunda fase se desarrollará entre enero y junio de 2027.
Legado histórico del Casino La Constància
El edificio conocido como el Casino La Constancia fue inaugurado el 1888 y desde entonces ha ejercido un papel relevante dentro del ámbito social y cultural santfeliuense. Su construcción fue posible gracias al apoyo financiero de los socios fundadores, que aportaron recursos mediante participaciones ante las limitaciones económicas existentes.
Más tarde, el año 1899 se amplió incorporando una nueva fachada lateral así como una torre coronada por una triple cúpula; mientras que el 1929 se consolidó definitivamente mediante una segunda ampliación estructural.
Ante la amenaza de una demolición durante las décadas comprendidas entre los años 1950 y 1980 provocada por intereses especulativos inmobiliarios, la presión vecinal resultó decisiva para que fuera declarado oficialmente como Bien de Interés Cultural en 1978, garantizando así su conservación futura.
