Camprodon se prepara para vivir una nueva Semana Santa marcada por la tradición, el recogimiento y la participación ciudadana. Un año más, el municipio acogerá diversos actos religiosos que forman parte del patrimonio cultural y espiritual del pueblo, con la Procesión de los Santos Misterios de Viernes Santo como evento más destacado.
Con motivo de esta celebración, ya se ha editado el cartel conmemorativo de la Procesión de los Santos Misterios, así como la revista anual elaborada por la asociación organizadora, que recoge la programación litúrgica y los diferentes actos previstos durante estos días. La publicación ya se ha empezado a distribuir entre la población y también está disponible para todo el mundo en la Oficina de Turismo de Camprodon.
Además, todas las revistas editadas a lo largo de los años se pueden consultar también en formato digital a través de este enlace, donde se recoge el archivo histórico de las publicaciones relacionadas con la Procesión de los Santos Misterios.
Los actos religiosos debían comenzar el Domingo de Ramos con la tradicional Procesión del Burriquito, pero el fuerte episodio de viento que ha afectado la zona este domingo obligó a suspender el acto para preservar la seguridad tanto de los participantes como de la ciudadanía.
El Jueves Santo, a partir de las ocho de la tarde, tendrá lugar el desfile de los manaies, que recorrerán diversas calles del municipio hasta llegar al Pont Nou, donde el alcalde hará la tradicional entrega de la maza de mando a los romanos.
El Viernes Santo comenzará con la conocida Procesión de las Mujeres, a las ocho de la mañana, un acto cargado de solemnidad y recogimiento. Ya por la noche, a las nueve, tendrá lugar la solemne Procesión de los Santos Misterios, uno de los momentos más emblemáticos de la Semana Santa camprodonina. La procesión saldrá de la plaza de Santa María y llegará hasta la plaza del Carmen, recorriendo las principales calles y plazas del municipio en un ambiente de silencio y devoción.
La Semana Santa de Camprodon se consolida, así, como una cita destacada del calendario local, que combina tradición, patrimonio y participación, y que año tras año reúne a vecinos y visitantes para vivir unos días de intensidad cultural y religiosa.