El Ayuntamiento de Caldes de Malavella ya ha comenzado a dar los primeros pasos para desplegar uno de los proyectos más destacados del actual mandato: la transformación y dignificación de la calle Major del pueblo.
El objetivo de estos trabajos es favorecer la pacificación y accesibilidad del casco antiguo, embellecer su entorno, garantizar una mejor movilidad y un paso más seguro de los peatones, reducir el paso de vehículos por una de las zonas más concurridas de la ciudad.
Salvador Balliu, alcalde de Caldes de Malavella, destaca que “la transformación del casco antiguo con la actuación en la calle Major y Llibertat no sólo nos permitirá mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos, sino potenciar y dinamizar la vida social, cultural y comercial de una de las zonas más icónicas e históricas de la ciudad. La zona centro del pueblo requería una reforma para dignificar y modernizar sus calles, y con esta transformación nos permitirá transitar de forma más amable, segura y sostenible”.
De hecho, el gobierno ya ha encargado la redacción del proyecto y la dirección de obras de reforma de la calle de la Llibertat y calle Major del centro del pueblo. El proyecto se está llevando a cabo por parte de la empresa TECPLAN ENGINYERIA I URBANISME S.L. por un valor 38.040 €. La contratación se ha realizado de acuerdo con la adhesión del Ayuntamiento de Caldes al acuerdo marco de contratación del servicio de redacción de proyectos y direcciones de obra de la ACM.
Esta obra cuenta, junto con las obras de mejora de la inundabilidad de la urbanización Aigües Bones y del carril bici en Malavella Parc, con una subvención del Plan Único de Obras y Servicios de Cataluña (PUOSC) de 225.000 €.
La calle Llibertat y la calle Major formaban parte del eje principal que atravesaba el núcleo histórico de Caldes de Malavella y que daba continuidad al camino de Girona. Tienen unas características propias del tejido urbano original: calle estrecha entre edificios, trazado desordenado y que con el tiempo ha quedado obsoleto, tanto en lo que se refiere a las condiciones de movilidad y accesibilidad, como a las infraestructuras de servicios y, por tanto, poco atractivo para el comercio en un punto tan central del tejido histórico.

La movilidad y la accesibilidad mejorarán sustancialmente
La reforma prevé la mejora de la accesibilidad con la supresión de barreras arquitectónicas, convirtiendo la calle a un único nivel de circulación restringido para peatones y de plataforma única. Además, la actuación también supondrá la mejora de los servicios urbanísticos, soterramiento de las líneas eléctricas, la renovación de la red de abastecimiento de agua y de la red de drenaje separativa que evite la mezcla de las aguas pluviales y residuales, y también una canalización municipal para futuras intervenciones.
El núcleo, una de las prioridades
Asimismo, para revitalizar el casco antiguo también se ha realizado la redacción del Proyecto de la nueva Biblioteca y Centro Cultural, situada en la calle Llibertat, en las dependencias del antiguo Ayuntamiento y biblioteca que se prevé ejecutar próximamente.
La rehabilitación del núcleo es una prioridad, ya que en el mismo sentido, en 2019 se aprobó la ordenanza de fomento de la rehabilitación de edificios y de fachadas, al que optan varios edificios que se están rehabilitando en estas calles.
Según el concejal de planificación urbanística, Sergi Mir, “estamos dando un paso importante para ordenar y embellecer el centro. Es lo que nos identifica como pueblo y debe ser atractivo para pasear y encontrar una oferta cultural y económica de calidad”.