Blanes renueva el Voto de Villa de 1795 en su formato habitual

25 de octubre de 2021 a las 09:24h

Una de las tradiciones más antiguas que aún se conservan año tras año en Blanes es el 'Voto de Villa', que se remonta al siglo XVIII. El año pasado se tuvo que hacer híbrido debido a las medidas de contención por la COVID. Por eso, se grabó en vídeo la renovación del 'Voto de Villa', y se colgó en las redes coincidiendo con el día y hora en que debería haberse hecho presencialmente en el Santuario del Vilar.

Este año se ha recuperado en su formato habitual y se hizo al mediodía de este pasado domingo, en vivo y en directo, en el Santuario del Vilar –un espacio natural situado a las afueras del municipio muy apreciado por los ciudadanos–, permitiendo que también pudiera asistir la ciudadanía, a diferencia de 2020. El alcalde de Blanes, Àngel Canosa, se encargó de renovar el voto de villa, tal y como marca la tradición en el altar del Santuario del Vilar, acompañado por concejales y concejalas del consistorio a un lado, y miembros de la Obrería del Vilar al otro.

El Voto de Villa suele celebrarse el último domingo del mes de octubre, pero este año al coincidir el día 24 con la fecha originaria en que se celebra San Rafael, se decidió hacerlo coincidiendo con esta jornada. De hecho, la ceremonia renovada ayer también se conoce como la Aplec Votiu de Sant Rafel, porque es el día en que originariamente se leyó el voto se celebraba San Rafael, la imagen del cual preside un lateral de la ermita. Ayer también se rindió homenaje a este santo depositando a sus pies una ofrenda floral.

Una tradición que se remonta al año 1794

El Voto de Villa data del siglo XVIII, y lo instauraron los devotos de la Virgen del Vilar ante el temor de que Blanes fuera invadida por las tropas francesas. Los devotos de la Virgen del Vilar se llevaron la imagen del Santuario a la Parroquia Santa Maria para protegerla, y prometieron a la virgen que, si les salvaba de la amenaza, asistirían de nuevo cada año al Vilar para renovar la promesa.

Una vez pasado el peligro, el 24 de octubre de 1795, devolvieron la imagen al Santuario del Vilar y, en cumplimiento de la promesa, leyeron el Voto de Villa por primera vez con el compromiso de seguir perpetuándolo año tras año. Un reto que sólo se ha roto por causas de fuerza mayor, como fue en 2020 la COVID.

Postdata al Voto de Villa: un paralelismo con la pandemia de la COVID

Después de haber cumplido la promesa, el alcalde de Blanes volvió a hacer lo que se instauró el año pasado por primera vez y, que a partir de ahora, ha pasado a formar parte de la liturgia. Àngel Canosa volvió a leer ayer una postdata, un complemento al Voto de Villa. Se trata de un nuevo texto redactado especialmente para la ocasión en 2020, que establece un paralelismo entre los hechos que provocaron el inicio del Aplec Votiu en el siglo XVIII y la pandemia: "225 años más tarde, en pleno siglo XXI, también nosotros somos invitados a proteger y defender nuestro patrimonio humano y espiritual, es decir: a sentirnos más solidarios y fraternos".

La postdata también dice: "Así como al frente de aquel Voto de Villa, recogiendo el consenso ciudadano, el Ayuntamiento de Blanes tomó aquel compromiso, hoy también me siento llamado como alcalde de nuestra villa a comprometerme, en lo que dependa de mí, a cultivar el mencionado patrimonio humano y espiritual". Por último, el alcalde invitó a todo el mundo a sumarse: "Os pido que confiéis en que, con la suma de esfuerzos de todos y todas, seremos capaces de superar la actual crisis sanitaria, y nos permitirá el año que viene cumplir con un Voto de Villa más festivo".

Una de las tradiciones más longevas que se conserva

El Aplec Votiu de Sant Rafel lo organizan conjuntamente los miembros de la Obrería del Santuario del Vilar y el Ayuntamiento de Blanes. El texto que se lee narra todo lo que pasó hace más de dos siglos. Durante la lectura se pueden escuchar giros y expresiones que actualmente se han perdido en el tiempo, invistiendo el acto de una autenticidad histórica.

Así, al principio del texto se recuerda: "Atendiendo a que en el año pasado de 1794, en ocasión de encontrarnos con continuos sobresaltos por temor de los franceses (que entre las muchas insolencias que cometían, profanaban iglesias, ultrajaban las imágenes y cometían atrocidades en las haciendas, honras y vidas) teniendo fundados recelos de que llegasen a este término".

Después de seguir describiendo la situación y la promesa que se le hizo a la Virgen del Vilar, al haber protegido a la población del ataque de los franceses se declara: "Y como la condición del voto o promesa ya (gracias a Dios) se ha verificado concediéndonos el señor misericordiosamente la paz con que quedamos seguros en nuestras casas, libres de los temores y recelos nos amenazaban (...) renueva la de hacer fiesta solemne todos años in perpetuum ad perpetuam dei memoriam en igual y semejante día de hoy 24 de octubre".

La parte de la ceremonia que no ha perdurado en el tiempo es que el día en que se renueva el voto de villa debía ser festivo: "Se haría fiesta en esta parroquia como si fuera en el santo domingo, oyendo todo el mundo misa y absteniéndose de trabajar, y todos los años por tal día". La ceremonia celebrada ayer se completó con una misa oficiada por los rectores de las parroquias de Blanes: Enric Roure y Josep Perich, así como la fotografía de familia de rigor para inmortalizar la efeméride.

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C CIUTAT
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