Este fin de semana Blanes se ha sumergido en uno de los capítulos de su historia reciente donde la aventura y la esencia marinera que define la misma identidad del municipio se fusionan para configurar pedazos de memoria casi legendarios. Se trata de los americanos o indianos, personas que habían emigrado a América de jóvenes, y no volvían hasta después de unos años.
En Blanes todavía hay muchos vestigios de aquella época, a través de diversos edificios emblemáticos que representan aquella parte de la historia del municipio donde empieza la Costa Brava. Una de estas casas es Can Massó, que forma parte de la Ruta de los Americanos por su interés histórico, cultural y patrimonial. A finales del año 2020 un inversor egipcio promovió el inicio de las obras de rehabilitación con el objetivo de que la casa se transformara en un hotel de clase superior.
Ha sido este verano cuando finalmente se ha inaugurado, pasando a denominarse ‘Casa Indiana – Hotel Boutique’, aunque popularmente siempre se la conocerá por los dos nombres con los que se la ha denominado: Can Massó. Con motivo de los actos organizados este fin de semana por el Archivo Municipal y la Red de Municipios Indianos, se pidió la complicidad del actual propietario, para desvelar la historia de la emblemática construcción.
Fue ayer por la noche, mediante una conferencia abierta al público, cuando se habló de la historia de Can Massó, en el mejor lugar donde se podría haber hecho: en el nuevo espacio rehabilitado. Se encargaron el historiador Aitor Roger, técnico del Archivo Municipal, y Anna Castellví, coordinadora de la Red de Municipios Indianos de Cataluña. No hace falta decir que el acto se llenó hasta los topes, tanto para conocer la historia de la casa, como para ver y comprobar in situ los cambios que se han hecho.
Se encargó de dar la bienvenida la concejala del Archivo Municipal y Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Blanes, Mònica Rabassa, en un acto donde asistieron el alcalde, Jordi Hernández, así como otros miembros del consistorio. También estuvieron el director del archivo, Toni Reyes, así como una numerosa –y lógica presencia- de descendientes de las familias Massó.
Can Massó, un ejemplo del legado de los indianos en Blanes
Para entender la historia de este edificio, hay que recordar que los indianos o americanos, regresaban a casa más o menos enriquecidos, habiendo logrado un cierto ascenso económico y social. Durante el siglo XIX emigraron al nuevo continente casi dos mil blanenses, sobre todo entre los años 1839 y 1862. Mayoritariamente eran hombres solteros, relacionados con la menestralía o los oficios del mar. Su destino más elegido era Cuba, sobre todo en La Habana, y también en Puerto Rico. También escogían Argentina, Uruguay o Venezuela.
Normalmente marchaban reclamados por parientes o amigos que les facilitaban trabajo y una vía de integración en la nueva sociedad. Joan Verdaguer fue uno de estos blanenses que emigró y acumuló una fortuna administrando una hacienda surera en Guayama (Puerto Rico). La heredó su hijo, Joan Verdaguer Illas en la primera mitad del siglo XIX. El capitán de barco Salvador Massó también se estableció en la isla e hizo de administrador de las fincas de los Verdaguer.
Una buena parte de esta fortuna pasó a manos de Obdúlia Verdaguer y su esposo, Fèlix Massó, hijos de Joan y Salvador, respectivamente. El matrimonio Massó Verdaguer tuvo cinco hijos. Las tres chicas del matrimonio mantuvieron una estrecha relación con Blanes, y la hija mayor -Felisa Massó, nacida aquí- se casó a finales del siglo XIX con el barcelonés Santiago Garriga y pasaron muchos veranos en la casa construida por su padre, probablemente como dote de la boda.
Finalmente, la casa que había pasado a manos de los Biosca Garriga, descendiente de los Massó, se vendió y quedó vacía hasta que los actuales propietarios se han encargado de rehabilitar y transformar en un hotel que conserva la esencia de una casa indiana, pero con el encanto y comodidades de un hotel de clase superior. Cuando en 2020 se iniciaron las obras, la noticia corrió como la pólvora en Blanes, ya que desde que había dejado de utilizarse, presentaba el aspecto desordenado que tienen los edificios olvidados.
Fin de semana dedicado al legado de los indianos en Blanes
Como complemento a esta charla histórica, para completar el fin de semana dedicado al legado de los indianos, este sábado se ha programado un segundo acto que se alojará en otro emblemático edificio de Blanes: Casa Saladrigas. Está previsto realizar una cata de vinos y chocolate, al estilo del que ya se hizo el año pasado.
En esta ocasión se contará con las aportaciones del sumiller Antoni Membrives, de Cava Laviret, mientras que el otro elemento de la cata correrá a cargo de Chocolates Torras. Nuevamente, participarán Anna Castellví, coordinadora de la Red de Municipios Indianos, así como Toni Reyes, archivero municipal, y Aitor Roger, técnico de este servicio.
