En Blanes, las vacaciones de Semana Santa cuentan con una festividad añadida que siempre ocurre en martes, ya que se celebra el día después del Lunes de Pascua. Se trata del Aplec del Vilar, una tradición de más de 400 años de historia ubicada en el Santuario del Vilar que da nombre a la festividad, un paraje situado a las afueras del núcleo urbano, muy apreciado por los blanenses y blanesas, así como por los visitantes que suelen pasar una jornada al aire libre.
Desde hace algunos años ha ido disminuyendo bastante el número de habitantes que aprovechan este día festivo extra para ir a la explanada del Vilar a pasar el día, pero aún hay quienes siguen esta tradición. De este modo, a lo largo de todo el martes lo más habitual es ver familias y grupos de amigos que se llevan la comida y alimentos de casa para compartirlos, propiciando una de las imágenes más típicas que se recuerda.
El Aplec del Vilar es una de las dos fiestas más señaladas que se viven a lo largo de todo el año en el Santuario del Vilar. La otra se celebra el último domingo del mes de octubre: el Aplec Votivo de Sant Rafel, durante el cual el alcalde renueva el Voto de Vila, una tradición que este 2023 alcanzará los 228 años de vida que cada año se ha ido cumpliendo, incluso durante los días de confinamiento de la COVID.
Actos religiosos con el Ayuntamiento de Blanes y la Obrería del Vilar
La Obrería del Vilar, contando con la colaboración del Ayuntamiento de Blanes, ha organizado el programa de actividades del aplec, que se ha iniciado a las 11 de la mañana con una misa en sufragio de todos los benefactores y devotos de la Virgen del Vilar. A las 12 del mediodía ha tenido lugar el acto central, un oficio solemne encabezado por el alcalde de Blanes, Àngel Canosa, acompañado de concejales y concejalas del Ayuntamiento de Blanes.
También han asistido representantes de la Obrería del Vilar, así como los jefes de los cuerpos de seguridad y emergencia que operan en Blanes: Policía Local, Protección Civil y Mossos d'Esquadra. La misa ha contado este año con cuatro oficiantes: aparte de Josep Perich –rector de las Parroquias Sagrada Familia y Santa Teresa- y Enric Roura –rector de la Parroquia Santa Maria-, también ha participado Esteve Sureda Villar, delegado del Administrador Diocesano y rector de la parroquia de Vilobí d'Onyar, así como el capellán de Blanes Josep Lluís Muñoz.
En cuanto a novedades, la más destacada ha sido la incorporación de una nueva persona a la Obrería del Vilar: Lali Puig Aleñà, nieta de Pere Puig i Llensa, antiguo obrero y autor de los 'Goigs a la Mare de Déu del Vilar'. Una vez terminada la ceremonia religiosa –que se ha cerrado cantando precisamente los gozos-, la Banda y Cobla del Colegio Santa Maria ha tocado una breve audición de sardanas que se ha bailado en el Porche del Vilar.
Con el objetivo de facilitar el acceso hasta el santuario a todo el que quisiera ir, el Ayuntamiento de Blanes ha puesto en marcha un servicio de autocares con viajes gratuitos de ida y vuelta durante la mañana y hasta el mediodía, coincidiendo con la finalización de las sardanas, con salida desde la Terminal de Autobuses y con parada en varios lugares de todo el municipio.
Tampoco ha faltado el servicio que nunca ha faltado durante todos estos años: la Policía Local de Blanes, que se ha encargado de regular el acceso de vehículos y otras tareas, así como de los dos agentes cívicos del Ayuntamiento de Blanes. El Aplec del Vilar estaba previsto que finalizara esta tarde a las seis y cuarto, con el Rosario y la Novena a la Virgen, la salve y la despedida.