Ya se sabe que cuando una persona juega en casa ya tiene ganado al menos un público que favorecerá tus evoluciones, aunque sólo sea porque conoce quién se la está jugando en un escenario, un campo de deportes o en otras situaciones de la vida. Ahora bien, si además de conocer al protagonista se añade a la ecuación contar con una envidiable pericia y calidad, el resultado puede ser espectacular.
Esto es lo que pasó en el concierto de presentación del primer disco publicado por el joven músico y compositor de Blanes, Luis Relucio Galdeano, un evento que tuvo lugar en el Teatro de Blanes el viernes 17 de febrero. Titulado 'La Promesa', el trabajo está repleto de piezas evocadoras, nostálgicas y llenas de sentimiento, como de hecho ya nos tenía acostumbrados este pianista que ya había protagonizado con anterioridad varios eventos.
Esta vez, sin embargo, el concierto fue desentrañando composiciones que se iban desarrollando bajo los dedos del compositor e intérprete con la fluidez onírica que tiene su música. Son temas como 'Cuando estoy contigo' –que rebautizó como 'Cuando estoy con vosotros' durante el concierto-, 'Amor de Primavera', 'Hojas Muertas', 'Tren de Sueños' o 'Maribel', dedicada a su madre. De hecho, la misma razón por el título elegido para su primer disco carga aún con más emoción todo el conjunto.
Este disco fue una promesa que le hizo Luis Relucio a su abuelo antes de que muriera, por eso tiene tanto significado emotivo para él. En agradecimiento a tanto sentimiento volcado en sus composiciones -que interpretó en el Teatro de Blanes aquello que se dice comme il faut, con un piano de cola que aún le daba más profundidad al evento-, los aplausos del público fueron constantes, unos espectadores entre los que se contaba el teniente de alcalde de Cultura y Fiestas, Albert Sanz. Por su parte, Aitor Roger se encargó de hacer de maestro de ceremonias.
Luis Relucio: pasión por la música y el piano
Nacido en Blanes hace 24 años, Luis Relucio es pianista y compositor autodidacta desde los siete años. Hijo de un soldador y de una trabajadora del hogar, es el pequeño de tres hermanos, y no proviene de ninguna saga musical ni cuenta con ningún familiar que también se dedique a la música. Siempre se ha sentido atraído por este arte –una cuestión que se puede notar poderosamente tanto en sus composiciones como en las interpretaciones-, y de pequeño ya empezó a experimentar con un pequeño teclado.
A los 16 años comenzó sus estudios musicales con una profesora particular, Irina Bronnikova, que lo acompañó al Conservatorio Profesional del Liceo de Barcelona. Cuando aún no sabía ni leer una partitura, ya hacía sus propias composiciones que mayoritariamente eran piezas de piano y algunas instrumentales hechas con un sintetizador. En estos primeros años ganó un concurso internacional con la obra 'Stella' para piano, que dedicó a una persona muy especial. También cuenta con otros dos galardones de interpretación.
Con su música, el joven pianista de Blanes intenta extraer la esencia de las pequeñas cosas que nos rodean, y la ha interpretado en diferentes escenarios como el Auditorio de Girona, el Teatro de Blanes y Lloret o en la Escuela Ventijol, donde ha podido hacer alguna sesión de musicoterapia como voluntario. Lo que en un principio era un juego ha pasado a ser una gran vocación. Pero aún más y mejor: intenta ayudar a las personas, y para hacerlo hay que tener la mente limpia y abierta a la creación.
Precisamente siguiendo esta filosofía, cuando se quedó sin trabajo a causa de la pandemia, hizo un curso de cuidados auxiliares de enfermería en un momento en que se estaba viviendo –y, de hecho, continúa- una situación crítica por la falta de personal sanitario. Hoy en día trabaja en la Fundación Aspronis con personas con discapacidad intelectual y física, lo que le permite vivir y emprender trabajos que le gustan, un trabajo que también es motivo de inspiración a la hora de componer.
