Girona vive momentos de angustia con la crecida constante de los ríos que la atraviesan: el Onyar, el Ter, el Güell y el Galligants. En concreto, el ayuntamiento pide a los comercios cercanos al Onyar que cierren y a los vecinos que viven en bajos que suban a plantas superiores ante la situación "de incertidumbre" a raíz del temporal.
A partir del mediodía, Policía Municipal y servicios técnicos recorrerán el Carme-Vista Alegre, el Barri Vell, la rambla y el Mercadal para informar a comerciantes y ciudadanía de la decisión, que se ha adoptado durante la reunión del Comité de Emergencias.
"Hoy es un día para que la gente no se mueva de casa", ha afirmado el alcalde Lluc Salellas. "No tenemos la seguridad de que tenga que pasar nada, pero lo más importante es prevenir", ha insistido, ante la alerta por el incremento de caudal del Onyar. Por otro lado, se ha habilitado el Palau de Fires como refugio para atender a quien lo necesite.