Más de 3.000 abonados residentes en los barrios gerundenses de Taialà, Germans Sàbat y Domeny han experimentado la suspensión del suministro de agua potable a causa de una avería que se detectó el sábado por la tarde. Según ha explicado la compañía pública encargada del servicio, CATSA, el origen del incidente está vinculado a una fuga localizada en un punto concreto de la red.
Durante las primeras horas de este domingo, los equipos especializados han trabajado intensamente in situ para controlar y reparar los daños ocasionados. Aun así, solo algunos de los usuarios afectados han podido recuperar parcialmente el acceso al agua, aunque con una presión reducida, hecho que limita su uso habitual.
Fuentes oficiales de CATSA han comunicado que los operarios continúan actuando en el lugar de los hechos y confían en que el sistema quede restablecido plenamente durante esta tarde. La compañía mantiene un seguimiento constante para garantizar la resolución completa antes del final del día.
