Las aplicaciones móviles obligan a los Mossos a hacer controles de tráfico más dinámicos

Joan Costa se jubila después de 29 años en una especialidad de la policía "que ha cambiado de manera destacable"

29 de junio de 2026 a las 07:45h

Las aplicaciones de navegación como Google Maps o Waze han obligado a los Mossos d'Esquadra a replantear la forma de hacer los controles de tráfico. El jefe del Área Regional de Tráfico en Girona, Joan Costa, explica que estas herramientas permiten a los conductores conocer "casi en tiempo real" la ubicación de los dispositivos policiales, lo que ha reducido su efectividad y ha llevado al cuerpo a apostar por controles más dinámicos.

Costa señala que la tecnología ha cambiado sustancialmente la forma de trabajar de los agentes. Si antes un control podía mantenerse durante horas en el mismo punto, ahora la información se difunde rápidamente entre los conductores a través de las aplicaciones móviles.

"Antes podías estar haciendo el control cuatro horas porque iba pasando la gente y, como no había las comunicaciones, no había problema. Ahora, a la que llevas diez minutos todo el mundo se avisa a través de estas aplicaciones y todo el mundo evita pasar por ahí", explica.

Ante esta situación, los Mossos han optado por instalar controles de corta duración en diferentes puntos de una misma zona. Según Costa, esta estrategia permite que las aplicaciones acaben mostrando diversas ubicaciones donde podría haber presencia policial, aunque los agentes solo se encuentren en uno de los puntos.

El objetivo es mantener la efectividad de los dispositivos, especialmente en los controles de alcoholemia y drogas, pero también en aquellos destinados a controlar la velocidad con radares móviles.

Conductores que buscan rutas alternativas

El responsable de Tráfico advierte que cada vez es más habitual encontrar conductores que, después de haber consumido alcohol, intentan evitar los controles circulando por carreteras secundarias o incluso por caminos.

Según explica, esta decisión incrementa el riesgo de accidente, ya que a menudo se trata de vías en peor estado de conservación.

Con la llegada del verano, Costa apunta que la vigilancia se intensificará especialmente en las carreteras de acceso a la Costa Brava, así como durante la verbena de San Juan, una de las noches con más movilidad y que continúa siendo una de las principales preocupaciones del cuerpo.

La tecnología también facilita la investigación de los accidentes

A pesar de las dificultades que comportan las aplicaciones de navegación, Joan Costa destaca que la tecnología también ha supuesto una mejora importante en la investigación de los accidentes de tráfico.

El inspector explica que buena parte de los vehículos actuales incorporan una "caja negra" que permite a los investigadores obtener información precisa sobre el comportamiento del vehículo antes del siniestro. Los agentes pueden conocer datos como la velocidad, si el conductor activó los intermitentes o qué maniobras realizó instantes antes del accidente.

"Esto es básico tener esta información cuando tenemos que hacer la reconstrucción del accidente y la percepción que tenemos nosotros con las fotos y las huellas", afirma Costa.

El jefe de Tráfico considera que esta información permite reconstruir los accidentes con mucha más precisión y reconoce que algunos casos investigados años atrás podrían haber tenido una resolución diferente si se hubiera dispuesto de las herramientas tecnológicas actuales.

Adiós después de 36 años de servicio

Joan Costa se jubilará el próximo 2 de julio después de 36 años en el cuerpo de los Mossos d'Esquadra, de los cuales 29 han estado vinculados a la especialidad de Tráfico. Los últimos siete años ha ejercido como jefe de la unidad en la Región Policial de Girona.

Al hacer balance de su trayectoria, asegura que la seguridad vial ha experimentado una evolución muy importante durante estas décadas, tanto en cuanto a los vehículos como a las infraestructuras.

Aunque reconoce que deja el cuerpo "a regañadientes", admite que el momento más difícil de toda su carrera ha sido tener que comunicar la muerte de una víctima de accidente a sus familiares.

"Es parte del trabajo, pero nunca te puedes acostumbrar a algo así", concluye.