Viola a su amiga con sumisión química en Barcelona

20 de septiembre de 2022 a las 16:55h

La fiscalía ha pedido este martes en el acto de juicio oral siete años de prisión para un chico que presuntamente violó a una amiga suya en marzo de 2020 a través de sumisión química en Barcelona.

La chica ha relatado que aquella noche salió con el acusado y otros amigos suyos a una discoteca del Eixample de Barcelona y que no recuerda nada de lo que pasó después de que uno de los amigos le ofreciera una copita que ella bebió. Al día siguiente se despertó en el coche del acusado y sintió un fuerte dolor en los ovarios, lo que le hizo sospechar si quizás él la había violado en el lapso de tiempo del que no recordaba nada. Dos días después de los hechos fue al hospital y allí le dijeron que tenía síntomas de haber recibido una penetración vaginal y anal.

La chica ha explicado que, aunque los dos tenían sus respectivas parejas, acusado y víctima habían mantenido relaciones sexuales antes y que habían sido consentidas. Pero ha añadido que lo que pasó aquella noche, la del 7 de marzo de 2020, es que quien era su amigo se aprovechó de ella y abusó sexualmente. "No soy un trapo", ha manifestado.

Según ha detallado, cuando al despertarse notó el dolor vaginal y se dio cuenta de que no recordaba nada, envió una serie de mensajes por Whatsapp al acusado preguntándole qué había pasado. "¿Qué me has hecho?", le preguntó.

Él, a su turno de declaración, ha dicho que sí que mantuvieron relaciones sexuales aquella noche pero que fueron consentidas, como las otras que habían tenido hasta el momento y que así se lo explicó a ella respondiéndole a sus mensajes.

No obstante, la chica, que no recordaba nada, le llegó a preguntar al chico si tenía que hacer algo ya que no tomaba medicación anticonceptiva. También le preguntó si habían sido más los que habían participado en las relaciones sexuales que habían mantenido.

Como argumento de que la sometieron químicamente, la víctima ha explicado que al día siguiente un amigo suyo le preguntó que qué le había pasado la noche anterior, ya que había visto que la sacaban del local arrastrándola. Ella ha reconocido que había llevado una botella de ron y que bebió, pero que fue la copita que le ofreció el amigo del acusado lo que le hizo perder la noción de lo que pasaba.

La ginecóloga que la atendió en el hospital dos días después de los hechos ha explicado que la exploración no reveló ninguna fisura a nivel superficial pero que sí que encontró en el interior de la vagina y del ano algún indicio de resistencia que "podría" ser compatible con una violación. La doctora también ha explicado que no se realizó un análisis de sangre para buscar sustancias psicotrópicas en el cuerpo de la chica porque el protocolo indica que si han pasado dos días ya no sirve de utilidad porque las posibles drogas ya han desaparecido del torrente sanguíneo.

Tras las declaraciones del acusado, de la víctima, de los testigos y de los peritos, la fiscalía ha mantenido la acusación de siete años de prisión por lo que considera un delito de abuso sexual con penetración.