El municipio de Vilanova i la Geltrú ha concluido recientemente la remodelación total de la avinguda de Vilafranca, una actuación que ha transformado esta vía en un espacio urbano accesible, integrado en los barrios de El Tacó y L'Armanyà. Las tareas comenzaron el julio pasado por el tramo situado en el barrio del Tacó, cubriendo finalmente toda la conexión desde la ronda Ibèrica hasta el carrer Pare Pibernat.
El alcalde, Juan Luis Ruiz, destacó que "se ha alcanzado el objetivo principal de esta intervención, que incluye tanto una disminución significativa del volumen de vehículos como también una limitación estricta en la velocidad de los que circulan por la avenida".
La reforma se ha desarrollado en dos fases diferenciadas: el primer tramo comprendido entre la avenida de los Països Catalans y el puente sobre la C-31 ha contado con un presupuesto de 201.828 euros, mientras que el segundo tramo, situado entre la ronda Ibèrica y la avenida de los Països Catalans, ha supuesto una inversión adicional de 124.385 euros. La totalidad del proyecto se ha financiado mediante aportaciones económicas provenientes exclusivamente de la Diputació de Barcelona, bajo supervisión directa de los servicios técnicos municipales.
Más seguridad vial gracias a nuevas infraestructuras
Esta transformación incorpora elementos clave para fomentar una movilidad más sostenible y segura. Destaca especialmente la creación de un carril bici segregado bidireccional, que conecta desde la ronda Ibérica hasta las zonas comerciales cercanas y los polígonos industriales ubicados en la calle del Ciment. Este carril dispone de una anchura mínima garantizada de 2 metros, complementada con una franja protectora adicional de 0,8 metros.
El alcalde Ruiz remarcó que se trata de un espacio urbanístico pensado para que "sea amable para los ciudadanos, incrementando las zonas verdes y facilitando desplazamientos en bicicleta; así se evita aquella situación anterior donde los coches circulaban a alta velocidad generando riesgo constante".
Además, se ha mejorado notablemente la accesibilidad con aceras continuas situadas en el lado norte. Estas han sido diseñadas con remontes en los pasos para peatones e intersecciones viarias, hecho que contribuye a reducir automáticamente la velocidad de los vehículos entrantes. Como resultado, se garantiza un recorrido accesible para los peatones sin interrupciones ni obstáculos.
Toda esta nueva configuración se completa con parterres ajardinados donde se ha plantado nuevo arbolado urbano; también se han renovado las zonas destinadas a los servicios públicos así como las paradas de autobús existentes.
Ajustes en el tráfico rodado y conexiones futuras previstos
La actuación tenía como objetivo primordial disminuir el volumen del tráfico rodado en este eje urbano entre un 20% y un 30%. Esta reducción permite reorientar el tráfico rodado hacia otras vías alternativas, reservando preferentemente la avenida para los vecinos de los barrios implicados: El Tacó y L’Armanyà. Cabe destacar que estos barrios participaron activamente durante todo el proceso diseñador del proyecto urbanístico dada una demanda vecinal existente desde hace años.
Por otro lado, esta vía urbana modernizada facilitará en fases futuras establecer conexiones ciclistas directas hacia las áreas industriales ubicadas al norte del término municipal mediante un trazado previsto cercanos a masía d'en Notari.
Cambios de sentido
Además de los cambios estructurales ya implementados, está previsto introducir modificaciones en los sentidos viales dentro de algunos sectores específicos como El Tacó. Estas variaciones tienen como objetivo continuar restringiendo el paso excesivo de vehículos no residentes según las demandas expresadas formalmente por parte de las asociaciones vecinales locales.