Una intervención de la Guardia Urbana de Barcelona está provocando una gran reacción en las redes sociales por la negativa de un agente a hablar en catalán. Los hechos tuvieron lugar durante julio de 2025, cuando aparentemente la víctima caminaba por la rambla de Prim de Barcelona y el agente le pidió la documentación.
Tal como ha recogido el 3Cat y ha denunciado la Plataforma per la Llengua, el agente no accedió a las peticiones de hablar en catalán y además calificó de "totalitaria" y "fascista" la voluntad de la mujer por ser atendida en la lengua de Cataluña. De esta forma, la víctima grabó toda la conversación donde se aprecia que el agente incumple la obligación de hablar en catalán y más tarde presentó una reclamación en la Alcaldía de Barcelona.
Aconseguim que se sancioni un agent de la Guàrdia Urbana de Barcelona amb 24 dies de suspensió de sou i feina per negar-se a atendre una ciutadana en català. 👮🏼
— Plataforma per la Llengua (@llenguacat) November 5, 2026
💥 Ara, fem públics els fets.
Demanar ser atès en català és un dret: fem-nos respectar!https://t.co/u3am1dh2UM pic.twitter.com/7GNyXqntCc
La Guardia Urbana ha detectado "actitudes y expresiones incompatibles" con el cuerpo
Tras investigar los hechos y transcribir las intervenciones de los implicados, el Ayuntamiento de Barcelona ha decidido sancionar al agente con 24 días sin sueldo ni trabajo. Además, han aclarado que no se trata de un 'castigo' solamente por no hablar catalán, sino que también se ha valorado "el trato inadecuado mantenido durante la actuación policial". Por otro lado, desde el consistorio también consideraron que había "actitudes y expresiones que fueron consideradas incompatibles con los estándares de respeto, corrección y profesionalidad exigibles a los miembros del cuerpo", lo que ha sido considerado como una "negligencia grave".
En las imágenes se puede apreciar cómo la mujer le pide explicaciones en catalán sobre el motivo de ser identificada. Seguidamente, ambos inician una pequeña discusión sobre el trato lingüístico del agente de la Guardia Urbana, quien explica que "es muy fascista obligar a alguien a hablar en una lengua que no quiere", considerando esta actitud como "totalitaria".
Tal como recoge la normativa del Ayuntamiento y el Estatuto de Cataluña, cualquier trabajador municipal está obligado a dirigirse inicialmente en catalán y adaptarse a la lengua que escojan. De esta forma, teniendo en cuenta la tensión que tuvo lugar durante la intervención, Plataforma per la Llengua quiere que se anule la multa de la mujer por "increpar y menospreciar a los agentes". Aun así, el Ayuntamiento de Barcelona ha desestimado el recurso y el caso podría llegar a los tribunales por la vía administrativa, donde se espera conseguir una resolución favorable tras la multa al agente implicado.
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