Cerca de cien personas se concentraron este viernes por la tarde por las calles de Santa Susanna, en el Maresme, para expresar su rechazo a la celebración del festival de ultraderecha 'Chaos in the sun'. Este encuentro, que tendrá lugar los días 29 y 30 de mayo, se realiza por cuarto año consecutivo en una finca privada del municipio.
Durante la manifestación, los participantes entonaron consignas como Maresme antifeixista
, No, no, nazis no
, Contra el feixisme acció directa
o bien Campolier escòria feixista
, haciendo referencia explícita al alcalde Joan Campolier, a quien acusan de inacción ante la celebración de este evento.
Itinerario y desarrollo de la protesta
Los manifestantes llegaron agrupados en diversas columnas provenientes de diferentes localidades cercanas. Se reunieron inicialmente en la estación del municipio desde donde se dirigieron caminando hacia el centro urbano con destino final en el Ayuntamiento.
Al llegar delante de las dependencias municipales, los activistas antifascistas leyeron un manifiesto reivindicativo antes de desconvocar formalmente la concentración. No obstante, muchos de los asistentes se trasladaron hasta la carretera N-II donde primero ocuparon un lateral y posteriormente la calzada central. Esta acción duró solo unos minutos, ya que los participantes se retiraron a los laterales para evitar la actuación de los dos vehículos policiales de los Mossos d'Esquadra encargados de vigilar el evento.
El festival neonazi se celebra en una finca privada del municipio
'Chaos in the sun' es un festival neonazi que se celebra nuevamente en Santa Susanna durante el último fin de semana del mes de mayo. El evento tiene lugar en una finca privada propiedad del grupo motorizado Pawnees MC Maresme.
La organización de esta protesta ha sido responsabilidad directa de la Plataforma Antifascista del Alt Maresme, que ha querido mostrar así su rechazo frontal hacia este encuentro ideológico.
Por otro lado, desde el consistorio municipal se ha recordado que el Ayuntamiento "ni organiza, ni promueve, ni apoya" esta fiesta. Además han lamentado no disponer "de herramientas legales" suficientes para impedirla. En este sentido, el alcalde Joan Campolier ha afirmado: "En anteriores ediciones la vida del municipio no se ha visto alterada y siempre se han respetado las ordenanzas municipales".
