Sant Joan Despí ha vuelto a demostrar su compromiso con los más pequeños celebrando, un año más, el Día Internacional de la Infancia con una jornada llena de actividades, reflexión y participación. Este domingo, 16 de noviembre, la plaza del Consell dels Infants se ha llenado de familias con motivo de la Fiesta de los Derechos del Niño 2025, un espacio pensado para que los niños y niñas conozcan y trabajen sus derechos de una manera vivencial y lúdica.
Talleres creativos, juegos cooperativos y propuestas educativas han convertido la plaza en un gran escenario participativo donde los niños han explorado conceptos como el derecho a la educación, al juego, a la protección o a la expresión libre. Entre las iniciativas destacadas ha habido un punto de corresponsabilidad, impulsado por el Ayuntamiento, con el objetivo de reforzar el derecho de los niños a crecer en entornos afectuosos, igualitarios y libres de roles de género.
Los niños toman la palabra
Uno de los momentos más emotivos de la jornada ha sido la lectura de los manifiestos a cargo del Consejo de Niños y de los esplais de la ciudad. Los representantes del Consejo han reclamado “un mundo más igualitario, más libre y más amable, donde ningún niño sea dejado de lado por ser como es”. Por su parte, los esplais han pedido “que todos los niños y niñas tengan el derecho a vivir en paz, sin guerras ni conflictos, y que se respete su derecho a jugar y a divertirse”.
Dos voces que han dejado claro que la defensa de los derechos de la infancia continúa siendo un reto colectivo y una responsabilidad compartida.
Un compromiso que se extiende a las escuelas
La conmemoración del Día Internacional de la Infancia, que la ONU marca cada 20 de noviembre en recuerdo de la aprobación de la Convención de los Derechos del Niño, se ha trabajado también en los centros educativos del municipio. Alumnos de I5 hasta 6º de primaria han participado a lo largo del otoño en talleres organizados por el Ayuntamiento para fomentar el conocimiento y el respeto de estos derechos fundamentales: educación, salud, alimentación, cultura, protección ante la explotación y un entorno seguro para crecer.
Con esta fiesta, Sant Joan Despí reafirma su papel como ciudad que escucha, da espacio e impulsa la participación de los niños, convirtiéndolos en protagonistas activos de la vida comunitaria.
