En L'Hospitalet de Llobregat, los residentes de las calles Major, Santa Anna, Provença y Roselles llevan casi dos años soportando una situación marcada por gritos y peleas constantes. Estas molestias se concentran en la zona de los patios interiores, donde antiguamente había unas naves industriales accesibles por una antigua ferretería. Las personas que ocupaban este espacio habían generado una tensión creciente entre los vecinos, que llegaron a reunir más de 700 firmas exigiendo su desalojo.
