Vecinos de Cardedeu (Vallès Oriental) han expresado su rechazo al proyecto municipal para levantar hasta 88 viviendas de alquiler asequible en el parque de la Serreta, un espacio natural de 1.990 metros cuadrados calificado urbanísticamente como equipamiento comunitario. Después de que la Comisión territorial de urbanismo del Arco Metropolitano diera el visto bueno a la iniciativa, un grupo de residentes del entorno se ha organizado para reclamar que la zona se mantenga como parque.
Un proyecto vinculado al Plan Local de Vivienda
La propuesta forma parte del Plan Local de Vivienda, aprobado en el pleno ordinario del 28 de noviembre de 2024 con el objetivo de estructurar la política de vivienda del municipio a seis años vista. El documento debía servir para diagnosticar el parque de viviendas, analizar la oferta y la demanda previstas y marcar las líneas de actuación necesarias para hacerle frente.
En este marco, el concejal de Vivienda y Urbanismo, Josep Quesada, defiende que Cardedeu sufre un mercado tensionado y que es necesario activar medidas para facilitar el acceso a la vivienda. "Cardedeu es un área de vivienda tensa, por lo tanto, hay problemas de acceso a la vivienda, tanto la venta como el alquiler están disparados, y nosotros estamos aplicando políticas para facilitar el acceso a la vivienda, sobre todo a los vecinos de nuestro pueblo", explica.
Según añade, el plan estableció que las piezas calificadas como equipamiento comunitario pudieran asumir funciones de vivienda dotacional.
"Se trata de viviendas de protección oficial en régimen de alquiler para colectivos necesitados de acceso a la vivienda y de manera temporal", precisa el concejal, que sitúa el parque de la Serreta como una de las piezas susceptibles de acoger esta tipología. El espacio, limítrofe con La Roca del Vallès, es utilizado actualmente por los vecinos del Poble Sec como zona de uso cotidiano y de paseo.
Rechazo vecinal y defensa del espacio verde
Desde la plataforma Salvem la Serreta, los residentes rechazan la pérdida de este espacio, que describen como un parque con un uso consolidado para el vecindario. "Forma parte de nuestro día a día", detalla a la ACN Sílvia Andreu, portavoz del colectivo. Según relata, la zona dispone de una amplia vegetación, caminos transitados, espacios de encuentro y áreas de ocio que utilizan familias, personas mayores y también animales de compañía.
"Nosotros vemos un parque, y lo defendemos porque lo conocemos y lo queremos", señala Andreu. Y añade: "Hay muchísimos vecinos y vecinas que tienen animales y salen aquí, viene gente mayor a sentarse, a contarse sus historias y a descansar". La plataforma insiste en que no se opone a la promoción de vivienda asequible, pero reclama que se valore si hay otros emplazamientos posibles en el municipio.
No obstante, el planeamiento municipal marca la diferencia entre espacio verde y equipamiento comunitario: "No es una zona verde, aunque esté integrada en el parque, es una pieza de equipamiento comunitario, y eso es importante porque si fuera una zona verde, el Ayuntamiento no podría presentar la propuesta que ha puesto sobre la mesa", destaca el concejal.
"Lo que sí pedimos al Ayuntamiento y a cualquier otra institución es que lo reflexionen y que lo estudien bien, porque lo que vemos es que sí que hay alternativas para construir viviendas en otros lugares, pero si perdemos el parque, no lo podremos recuperar nunca: no hay alternativas al espacio verde urbano, y, en cambio, sí que las hay para construir viviendas en otros emplazamientos", apunta la portavoz.
El Ayuntamiento congela el proyecto y abre la puerta a buscar otras opciones
El visto bueno urbanístico, concedido durante el verano, llevó a los vecinos a pedir explicaciones al consistorio, que finalmente los convocó a un encuentro a finales de septiembre abierto a toda la ciudadanía. Quesada asegura que asistió para escuchar sus quejas e insiste en que la voluntad municipal es mantener el diálogo. "Fui a escuchar a los vecinos, la voluntad es siempre escuchar", afirma.
A raíz de esta presión vecinal, el gobierno municipal ha decidido congelar temporalmente el proyecto mientras se intenta acercar posiciones. El concejal sostiene que los futuros pisos serían destinados exclusivamente a residentes del municipio que cumplan los requisitos establecidos y que tengan capacidad económica para asumir el alquiler que fije el Ayuntamiento.
"Habrá que reunir unos requisitos y, entre otras cosas, deberán tener capacidad económica para poder pagar el alquiler que se fije desde el Ayuntamiento", explica. Además, remarca que el consistorio estudiará otras piezas de equipamiento comunitario del pueblo para valorar si pueden acoger vivienda de este tipo y deja abierta la posibilidad de retomar las conversaciones con los residentes.
En paralelo, la plataforma prevé llevar al pleno de octubre una moción a través de uno de los grupos de la oposición para insistir en la necesidad de mantener el proyecto en suspenso, mientras no haya una nueva reunión fijada en el calendario.
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