Esta tarde, la estación de Sants ha sido escenario de nuevas quejas entre los usuarios de Cercanías a raíz del reiterado incumplimiento de los servicios mínimos en casi todas las líneas, a pesar de la reciente desconvocatoria de la huelga de los maquinistas. La situación ha generado desconfianza y malestar entre los pasajeros que dependen del tren para desplazarse
Reclamaciones de usuarios atrapados
María de la Encarnación Palomo, que llevaba más de tres horas esperando un tren R11 con destino a Girona, ha expresado con contundencia: "De Rodalies no te puedes fiar. Sabes cuándo vienes, pero no sabes cuándo vuelves o si vuelves". Por su parte, Mónica Servera, atrapada sin poder volver a Sant Celoni desde las 14:00 horas, ha afirmado: "Los servicios mínimos no funcionan. Desde las 14.00 horas estoy esperando un tren que me devuelva a Sant Celoni".
Un maestro ofrece apoyo solidario a los viajeros afectados
Ante este colapso ferroviario, el maestro de una escuela situada en el barrio barcelonés de Sants, Isidre Fàbrega, ha decidido poner a disposición su vehículo para facilitar el regreso a Girona a los viajeros que se encuentran 'tirados' sin opción clara de coger un tren. En sus palabras: "Al ver la huelga y los problemas que arrastramos hace días, decidí ir con coche a Barcelona desde Girona".
Fàbrega, conductor de un Toyota Yaris con tres plazas libres —el copiloto y dos asientos detrás— detalla: "Soy maestro y no es muy agradable llegar tarde. Hay un grupo de Telegram de usuarios del tren de Girona donde ofrezco mi coche a quien lo necesite". Esta mañana ya ha hecho el trayecto bajando una usuaria hacia Barcelona y ahora está subiendo otra pasajera que había quedado atrapada en Sants después de intentar utilizar la media distancia.
A pesar de que se ha desconvocado la huelga, Fàbrega mantiene su plan para el próximo par de días: "Yo seguiré viniendo mañana y pasado mañana con el coche. No te puedes arriesgar a quedar bloqueado". Además, reflexiona sobre el origen del caos actual asegurando que se trata de una "guerra sucia entre Renfe y Adif; hace tiempo que se tiran los trastos a la cabeza. La cuestión es sobrevivir haciendo el trabajo posible y perder poco tiempo".
Lamentos de los viajeros atrapados en Sants
Mònica Servera, otra usuaria perjudicada por los retrasos, explica cómo llegó bien esta misma madrugada con un servicio mínimo programado para las 07:07 horas, pero denuncia las dificultades para volver: "No sé cómo volveré; nos hicieron subir en un tren hacia Portbou, pero finalmente no salió y nos hicieron bajar". Sobre esto comenta decepcionada: "Se lo he preguntado a la maquinista; me dijo que lo sentía, pero tenía estas órdenes y nada más. Estoy en shock porque no tengo alternativa para llegar a Sant Celoni", concluye.
Por otro lado, Maria Encarnación Palomo se ha mostrado frustrada porque el R11 previsto para las 15:16 horas ni siquiera salió dos horas después. Detalla así los hechos: "El R11 de las 15.46 h se canceló; después nos dijeron salida inmediata por el tren siguiente (16:16 h) pero finalmente la maquinista reconoció que pintaba mal (17:16 h). Nos hicieron bajar poniendo el cartel 'fuera de servicio'", añade Palomo.
Además recuerda que coger el AVE, tampoco parece una opción viable debido al número limitado de plazas disponibles y a los retrasos acumulados durante estos días. "Hace cuatro años trabajo aquí y nunca había visto este nivel de incertidumbre en el transporte", sentencia Maria Encarnación Palomo.
