Un vecino de 38 años y de Santa Coloma de Gramenet, Danilo Salvador Carrasco, desapareció la madrugada del 23 de marzo después de haber estado celebrando su aniversario bebiendo y escuchando música con 4 compatriotas ecuatorianos. La familia de Danilo muestra su frustración con la investigación, que casi un mes después no ha conseguido encontrar a Danilo ni esclarecer qué pasó aquella noche, ya que el último compañero que lo vio –estuvieron juntos hasta las dos y cuarenta y cinco de la madrugada– asegura que no recuerda nada.
Mientras que el amigo amnésico llegó a casa a las tres y cuarto de la madrugada, la última imagen que se tiene del desaparecido es de las cámaras de seguridad de la estación de tren de Rubí. Se le ve que se acerca pero después se vuelve a alejar y el próximo rastro que siguieron los Mossos es el de las antenas de telefonía, que situaban el aparato en el bosque de les Fonts, entre Rubí y Terrassa.
Se hicieron 2 batidas con perros adiestrados y drones, pero no lo encontraron, ni el teléfono, ni su mochila. Patricio, hermano de Danilo, se queja de que los Mossos, aparte de darles malos augurios, no los tienen suficientemente informados de la evolución de las investigaciones y piden colaboración ciudadana para encontrar a Danilo. La familia está segura de que no se ha marchado voluntariamente porque tiene un hijo, al cual no abandonaría.
