El calle de Pau Alsina, situado en el barrio de Camp d’en Grassot i Gràcia Nova dentro del distrito de Gràcia, será objeto de una reforma con el objetivo de incrementar su accesibilidad y facilitar el tránsito de los peatones. Esta intervención se llevará a cabo en dos fases, comenzando la primera en diciembre de 2026. En este periodo inicial, se actuará sobre el tramo comprendido entre la travessera de Gràcia y el calle de Romans, donde se reconfigurará la vía como una plataforma única.
Detalles de la primera fase: presupuesto y objetivos
Esta etapa tendrá una duración aproximada de siete meses, con un presupuesto cercano a los 1,25 millones de euros. El propósito principal es consolidar la pacificación ya iniciada frente al Institut Montserrat Roig, otorgando prioridad a los peatones en esta calle que presenta una anchura reducida. Además, las obras permitirán integrar mejor esta vía dentro del conjunto pacificado que conecta la plaza de Joanic con el barrio del Baix Guinardó a través del sector de Gràcia Nova.
Además, dentro del marco presupuestario del Plan de Inversiones Municipales (PIM), se renovará tanto el alumbrado público como el mobiliario urbano existente para adaptarlos a las nuevas condiciones.
Laia Bonet: "servirá para dar prioridad de paso a los peatones en esta zona y para que los vecinos y vecinas puedan caminar con más tranquilidad y seguridad"
La primera teniente de alcaldía y concejala del distrito, Laia Bonet, ha afirmado: "servirá para dar prioridad de paso a los peatones en esta zona y para que los vecinos y vecinas puedan caminar con más tranquilidad y seguridad, en especial, en tramos como este de la calle de Pau Alsina que son estrechos y donde hay equipamientos como el Institut Montserrat Roig". También ha subrayado que esta actuación se enmarca dentro "la estrategia municipal de liberar las aceras de obstáculos y hacerlas más anchas".
Dos fases previstas para completar la reforma
La actuación futura contempla una segunda fase todavía sin calendario establecido que afectará al tramo entre la calle de Romans y la calle de Pi i Margall. Este sector es más ancho que el anterior y cuenta con servicios; por ello mantendrá un diseño segregado.
La ampliación prevista consiste en agrandar las aceras en 0,75 metros a ambos lados mientras se conservan dos cordones destinados a aparcamientos y servicios. Para evitar disminuir el espacio reservado a los peatones, los alcorques se ubicarán parcialmente dentro de las zonas destinadas a los aparcamientos sobre la calzada.
