El primer desahucio de un vecino del bloque ubicado en el número 14 de la calle Sant Agustí, en el barrio de Gràcia de Barcelona, se ha aplazado gracias a la presión vecinal. Los más de 500 concentrados delante del edificio y la mediación de sindicatos y Ayuntamiento han conseguido aplazar el lanzamiento.
La comitiva judicial ha llegado a la zona a las diez de la mañana y después de negociar con el inquilino afectado, Txema Escorsa, el Sindicato de Inquilinas y el Servicio de Mediación de Vivienda del Instituto Municipal de Vivienda de Barcelona, se ha llegado a un acuerdo para aplazar el lanzamiento hasta el 15 de abril.
Todo ello a la espera de la mediación que el Síndic de Greuges de Barcelona ha accedido a llevar a cabo para que los vecinos y la propiedad, New Amsterdam Developers (NAD), lleguen a una solución. Más de 500 personas se han concentrado en torno al inmueble para detener el desahucio.
El acuerdo ha llegado después de la movilización ciudadana que comenzó ayer por la tarde con una jornada reivindicativa que va el Sindicato de Inquilinas y el Sindicato de Vivienda de Gràcia.
Txema Escorsa, el vecino de 31 años que se enfrentaba al desahucio, hace once años que vive en la finca y paga un alquiler de 800 euros mensuales. Escorsa ha sido el primer inquilino de la finca que se ha enfrentado a un proceso de desalojo de estas características. Además, según el Sindicato de Inquilinas, este ha sido el primer desahucio en puerta impulsado por una empresa de ‘colivings’ en la ciudad de Barcelona.
Tanto el vecino como los responsables del Sindicato de Inquilinas y del Sindicato de Vivienda de Gràcia han denunciado que, desde que la empresa New Amsterdam Developers (NAD) compró el edificio en el año 2023, ha mantenido una política de no renovación de los contratos de alquiler con el objetivo de vaciar el bloque, hacer obras y convertir los pisos en ‘colivings’, con habitaciones que se alquilarían por unos 950 euros, más gastos aparte. Según han dicho, cada inmueble tiene tres habitaciones, hecho que supondría cerca de 3.000 euros por vivienda. En este edificio vivían 11 familias y ahora solo quedan cinco.
Mediación con el Síndico de Agravios
Los sindicatos han insistido en que tanto Escorsa como el resto de vecinos afectados han intentado negociar sin éxito con la propiedad. Han reiterado que mantienen su disposición a encontrar una solución pactada que permita que ningún vecino tenga que irse de casa. En este sentido, el martes el Sindicat de Llogateres propuso abrir un proceso de mediación a través del Síndic de Greuges de Barcelona.
La institución aceptó la petición. En paralelo, el Ayuntamiento de Barcelona ha avalado esta mediación y ha exigido a la propiedad detener el desahucio, advirtiendo que “acciones especulativas” como las de NAD “no son bienvenidas” en la ciudad.