El Túnel de la Rovira entra en la recta final de obras y recupera progresivamente la circulación

El tráfico en sentido montaña vuelve al tubo habitual mientras continúan los trabajos de modernización y seguridad de una infraestructura clave de Barcelona

01 de marzo de 2026 a las 12:19h

Las obras del Túnel de la Rovira encaran su recta final y este mes de marzo comienzan a recuperar la normalidad con una reducción de las afectaciones a la movilidad. A partir del lunes, la práctica finalización de los trabajos en el tubo ascendente permite que el tráfico en sentido montaña vuelva a su recorrido habitual, después de que desde octubre circulara desviado por el tubo contrario. La previsión es que en las próximas semanas también se restablezca la circulación en sentido mar.

Esta infraestructura, inaugurada el 1987 y con una longitud de 1.300 metros, conecta los barrios del Baix Guinardó y el Carmel y es una de las principales vías de enlace entre el centro de la ciudad y la Ronda de Dalt.

Una inversión de más de 20 millones para modernizar el túnel

Los trabajos, con una inversión de 20,7 millones de euros, tienen como objetivo actualizar la infraestructura y mejorar su seguridad. Las actuaciones se centran en tres grandes ejes:

  • Reparación de patologías estructurales y mejora de la impermeabilización y el drenaje.

  • Renovación del pavimento y de la iluminación.

  • Implantación de nuevos sistemas de seguridad y comunicaciones con soluciones tecnológicas avanzadas.

Durante las obras se han adoptado medidas para minimizar el impacto en la movilidad y nunca se ha cortado completamente la circulación en sentido montaña, aunque sí se ha restringido la entrada a la ciudad en sentido mar. Esto ha obligado durante meses a desviar los vehículos por el tubo descendente mientras se intervenía en el otro.

Nuevos trabajos en el tubo de entrada a la ciudad

En las próximas semanas, los trabajos se concentrarán en el tubo de entrada a Barcelona, que quedará cortado para poder restablecer definitivamente la circulación en ambos sentidos. Una vez reabiertos los dos tubos, todavía habrá cortes nocturnos puntuales para completar las programaciones y la puesta en marcha de la infraestructura renovada.

Mejoras estructurales y más seguridad

En el tubo ya renovado se ha ejecutado un nuevo pavimento especial ultrafino, se han reparado fisuras de la cubierta para reducir filtraciones de agua y se ha construido un muro perimetral de drenaje para contener posibles entradas de agua. También se han renovado las pinturas de las bocas y limpiado los paneles interiores de acero vitrificado.

En el ámbito de la seguridad, destaca la excavación de tres galerías de conexión entre tubos —de 42, 62 y 25 metros— que permitirán la evacuación en caso de emergencia. Además, se han instalado nuevos sistemas de radiocomunicación, megafonía, semáforos, cámaras, detección de incendios, puntos de socorro y sistemas automáticos de detección de incidentes, reforzando la respuesta ante cualquier situación de riesgo.

Con estas actuaciones, el túnel se pone al día después de casi cuatro décadas de servicio y se prepara para mejorar la seguridad y la fluidez del tráfico en uno de los accesos clave de la ciudad.