Todo problemas. Talad un solo pino es un drama": quejas de propietarios forestales de la zona del fuego de Sentmenat

Maite Fuertes y Toni Miró alertan de que las dificultades en la gestión de franjas de protección complican la prevención de los incendios en el Vallès Occidental

07 de julio de 2026 a las 18:32h

Maite Fuertes y Toni Miró, propietarios de diversas hectáreas forestales con cuatro viviendas alquiladas en Sentmenat, se encuentran inmersos en una situación de incertidumbre ante la amenaza constante de los incendios. Con el territorio afectado por las llamas, explican que cada año dedican esfuerzos a mantener en condiciones las franjas perimetrales exigidas por la normativa vigente destinada a la prevención de los fuegos forestales.

A pesar de ello, critican duramente la actuación de la administración: “ahora mismo talar un solo pino es un drama, no te lo dejan hacer”, afirma Toni Miró, quien pide “sentido común” y “facilidades” por parte de la Generalitat para poder gestionar correctamente estos espacios. Su compañera añade que “el Govern se llena la boca diciendo que hacen falta bosques limpios, pero todo son problemas”.

Más allá del conflicto: gestión limitada y normativa compleja

Estos vecinos, originarios de Caldes de Montbui, describen una situación marcada por “un trabar continuo” cuando intentan llevar a cabo tareas sobre las franjas forestales. Tras asistir al centro de mando avanzado en Sentmenat para seguir la evolución del fuego iniciado el día anterior, lamentan que este incendio refleje la precariedad actual de los bosques.

Incendio Forestal Sentmenat -

Mantener estas zonas limpias es una prioridad anual para ellos; sin embargo, solo pueden realizar limpiezas parciales debido a la rigidez y complejidad normativa asociada a los procesos más amplios de desbroce y tala.

Toni Miró explica que está permitido hacer una tala limitada mediante notificación previa a la Generalitat; no obstante, cuando se trata de intervenciones significativas —superiores a 12 toneladas de leña— es necesario obtener un permiso específico. “Y aquí empiezan los problemas y los requisitos imposibles”, subraya.

Dificultades económicas y técnicas en el mantenimiento forestal

La administración exige un plan forestal elaborado por ingenieros especializados, hecho que complica todavía más los trámites y supone un coste elevado difícilmente asumible por los propietarios menores. Alternativamente, existe la opción de contratar empresas serradoras; pero según asegura Toni Miró, estas compañías actúan solo si pueden trabajar sobre una masa crítica lo suficientemente rentable económicamente. En caso contrario —por ejemplo, para cortar dos hectáreas— no hay interés empresarial.

Criterios críticos sobre políticas preventivas actuales

Toni Miró denuncia que se ha entrado en dinámicas donde se percibe claramente “falta de planificación y sentido común”. Su pareja coincide en que las medidas aplicadas son mayoritariamente reactivas: “Son demasiado paliativas y poco preventivas”. Afirma también que habría que promover acciones concretas con incentivos efectivos para que los bosques se mantengan limpios: “Hay que aprender a ser más preventivos con acciones concretas, no solo con parlamentos pidiendo controlar la masa forestal sin ofrecer ningún incentivo para tener los bosques limpios”.