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Barcelona recupera progresivamente la normalidad después de una noche marcada por un episodio de lluvia excepcional que ha provocado inundaciones, cortes de luz, afectaciones al transporte y el cierre preventivo de todos los parques y jardines. Entre las incidencias más destacadas se encuentran la entrada de agua en el Hospital Vall d’Hebron y la falta de suministro eléctrico que aún afecta a cerca de 2.000 abonados.
A pesar del alcance del temporal, el alcalde Jaume Collboni ha asegurado este domingo que, con los datos disponibles, no se han registrado daños personales en la ciudad. Tras la reunión del CECOPAL, ha explicado que la desescalada de las medidas será “progresiva” hasta las 14.00 horas, cuando finalizan las restricciones extraordinarias.
Una de las incidencias más sensibles se ha producido en el Hospital Vall d’Hebron, donde se ha registrado una inundación. El teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, ha señalado que los servicios del centro pueden gestionar la situación y que no hay “ninguna situación crítica”.
El Ayuntamiento prevé informar a las ocho de la tarde sobre el estado de los hospitales y de los centros de atención primaria de la ciudad.
Cerca de 2.000 abonados sin luz
El temporal también ha provocado numerosas interrupciones del suministro eléctrico. Horta es el barrio más afectado, con unos 1.400 abonados sin servicio, seguido de Nou Barris, con 200; Ciutat Vella, con 135, y Sarrià, con 119. También se han detectado incidencias puntuales en Sants y Gràcia.
El consistorio ha reclamado a Endesa que restablezca el servicio “de forma rápida e inmediata”.
En paralelo, los servicios municipales revisan uno por uno los más de 300 centros educativos de Barcelona para comprobar si las clases pueden reanudarse con normalidad el lunes. Según Collboni, en “la inmensa mayoría de los casos” la actividad podrá continuar, pero la decisión definitiva se comunicará a las familias por la tarde.
Los parques y jardines, en cambio, continuarán cerrados durante todo el domingo. La medida se ha adoptado ante el riesgo de caídas de árboles y desprendimientos y la previsión es que puedan reabrir el lunes.
Los depósitos pluviales, al 100%
Los 15 depósitos pluviales de la ciudad han funcionado “a pleno rendimiento” durante la noche y muchos han llegado al 100% de su capacidad. Collboni ha defendido que estas infraestructuras han sido decisivas para “evitar males mayores”.
El colector de Vilà i Vilà, en torno al Paral·lel y la ronda de Sant Pau, ha llegado hasta el 108% de carga, aunque no ha llegado a desbordarse.
La lluvia media acumulada en Barcelona ha sido de 147 litros por metro cuadrado, con un máximo de 203 litros en el pluviómetro de Sants. Las precipitaciones se han alargado hasta casi las dos de la madrugada.
Los Bomberos han recibido 903 llamadas y han realizado 145 salidas relacionadas con el temporal. Además, el Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona ha atendido a 92 personas que han pasado la noche alojadas en diferentes equipamientos municipales.
Afectaciones a la movilidad
El caudal del Besòs ha sido una de las principales preocupaciones durante las últimas horas. La ronda Litoral ha sido cortada entre las salidas 26 y 29 y también se han producido desprendimientos en carreteras de acceso a Collserola y en la carretera Alta de Roquetes.
El transporte público ha podido reanudar el servicio desde las cinco de la mañana, pero todavía arrastra numerosas incidencias. El Ayuntamiento recomienda consultar el estado de la red antes de desplazarse.
Collboni ha calificado la noche de “excepcionalmente difícil” y ha agradecido el “civismo” de la ciudadanía y el trabajo de los servicios de emergencia.