Las Fiestas de Santa Eulalia 2026 han puesto el punto final con uno de los actos más relevantes de los últimos años: la conmemoración de los 425 años de los Gigantes del Pi. La celebración se ha materializado en un pasacalle extraordinario que ha querido evocar la participación de estos elementos festivos en las Fiestas de Canonización de San Ramón de Penyafort de 1601, recuperando la esencia de aquel momento fundacional.
El acto se convirtió en un homenaje a la trayectoria centenaria de unas figuras que forman parte indisoluble del imaginario popular barcelonés y que, cuatro siglos después, continúan ocupando un lugar central en el calendario festivo de la ciudad.
De la Plaza del Pi a San Jaime: recorrido por el corazón histórico
El pas de gegants va iniciar ahir a la plaça del Pi a les 17.30 h i va avançar pels carrers del barri Gòtic fins a arribar a la plaça Sant Jaume cap a les 19 h. El recorregut va seguir l’empremta simbòlica dels primers anys dels gegants, recuperant alguns dels elements escenogràfics i coreogràfics que els acompanyaven al segle XVII.
El desfile culminó con una exhibición conjunta ante el Ayuntamiento, en un ambiente de gran participación ciudadana. El cierre musical corrió a cargo de la Banda Sinfónica Roquetes - Nou Barris, que ofreció un concierto de gran formato para cerrar el programa festivo.
Cuatro siglos de historia, supervivencia y restauraciones
A lo largo de los siglos, los Gegants del Pi han atravesado períodos convulsos y procesos de restauración determinantes para garantizar su continuidad. A finales del siglo XIX se impulsaron réplicas —el año 1892— para preservar las figuras originales. Durante la Guerra Civil, los gigantes fueron salvaguardados, lo que permitió mantener vivo el legado. Posteriormente, en 1960 se llevó a cabo una intervención de restauración de gran alcance que aseguró su conservación.
Actualmente, las figuras de Elisenda y Mustafà, junto con los Gegants petits del Pi, continúan siendo protagonistas destacados de citas como las Festes de Santa Eulàlia, La Mercè o Sant Josep Oriol, consolidándose como símbolos de la cultura popular barcelonesa.
Una celebración con complicaciones de todas partes
La conmemoración de los 425 años se enmarca dentro de un programa iniciado el mes de enero con la exposición “Ahora baila por el camino”, organizada en el Colegio de Arquitectos de Cataluña, así como con un pasacalles inaugural celebrado el 23 de enero.
En esta jornada de clausura, los Gigantes del Pi estuvieron acompañados por diversas figuras invitadas que han aportado dimensión territorial al acto. Entre ellas, la Mulassa de Tarragona, el Dragón y los Gigantes de Vilafranca del Penedès, la Víbria de Reus, los Cavallets de Lleida, el Ball de Diables Revenedors de Barcelona y el Águila de Mataró.
La participación de estos elementos convirtió el desfile en una muestra viva del patrimonio festivo catalán, reforzando los vínculos entre municipios y reivindicando la vigencia de una tradición que, más de cuatro siglos después, continúa evolucionando sin perder las raíces.
