El censo de habitantes, como registro de datos, es una fuente innegable de información sobre las ciudades, con datos sobre quién vivió en nuestra ciudad, su procedencia, su profesión, familia y lugares donde vivieron. Es, en esencia, un documento del que se puede extraer mucha información y que hoy en día aún es pieza clave para desarrollar las competencias que los ayuntamientos tienen asignadas en materia de salud, bienestar, educación, cooperación, cultura y otras funciones asociadas.
Los censos históricos nos aportan estos datos sobre fechas pretéritas, épocas de las que podemos aprender, que nos aportan información de quiénes somos y de dónde venimos, y de la diversidad de profesiones, orígenes y tramas urbanas de nuestra ciudad y de nuestra gente.
La explotación de documentos históricos, durante el siglo XX pasaba muy a menudo por una lectura atenta de sus páginas en papel. Un trabajo ingente para investigadores y para la misma administración. Con la entrada de las TIC, este trabajo se digitalizó. Los censos pasaron de analógicos a digitales. El Ayuntamiento de Sant Cugat hizo la digitalización de los históricos del año 1901 al 1920, ofreciéndolos en abierto para toda la ciudadanía. Esto permitía ahorrarse desplazamientos, que ya era un gran avance, pero igualmente comportaba el “pasar páginas”, aunque ahora fuera pasarlas en pdf.
Ahora, se ha dado un paso más, de la mano de la inteligencia artificial. Se han datificado los censos que ya estaban digitalizados. Y para hacerlo, el Ayuntamiento ha iniciado una prueba piloto sobre estos documentos históricos, para ver cómo los algoritmos permiten crear una indexación probabilística que, sobre documentos manuscritos, detecte las palabras y las indexe, permitiendo aplicar una búsqueda avanzada sobre cualquiera de los campos existentes.
La datificación de los censos de habitantes permitirá facilitar a toda persona investigadora y a la ciudadanía en general, una búsqueda por palabra clave que, sin la aplicación de la Inteligencia Artificial, no se permitiría. Esto supondrá una herramienta pionera que mejorará sustancialmente la búsqueda a terceros y también la búsqueda interna en relación con certificados históricos de censo. Cualquier persona podrá buscar el nombre de un habitante de Sant Cugat y ver, sobre los 5 censos datificados, los lugares donde ha estado, el trabajo que ha tenido, o con quién ha compartido vivienda, entre otros. O comprobar el movimiento migratorio de la población para realizar estudios estadísticos territoriales. Y muchas otras aplicaciones.
Lo que se quiere conseguir es aplicar IA sobre toda la serie de libros de censo de habitantes, hasta el año 1996, a partir del cual se establece el registro de censo continuo en soporte informático. Esto permitirá ampliar la búsqueda histórica hasta el último censo en papel, y enlazarlo posteriormente con el censo continuo. Este proyecto traspasará el ámbito histórico y será una herramienta muy importante para establecer variantes estadísticas poblacionales a lo largo de los años y, en el presente, una fuente de información que con la IA se convierte en una herramienta de explotación masiva de información, que repercute directamente en la aplicación de un mejor servicio público.
