El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha calificado de "inaceptable" el episodio de cánticos racistas que se produjo la noche del pasado martes en el RCDE Stadium de Cornellà, en el marco del partido amistoso entre las selecciones nacionales de España y Egipto. A través de una publicación en la red social X, Sánchez ha manifestado que un hecho como este "no se debe repetir".
Además, el jefe del ejecutivo estatal ha reclamado que no se permita que una "minoría incívica" ensucie la "realidad" de España, definida por él como un país "plural y tolerante". También ha mostrado apoyo a los deportistas que tuvieron que soportar estos insultos y ha elogiado a aquellos que, "con su respeto nos ayudan a ser un país mejor".
Episodio condenado por el consejero de Deportes
Esta misma mañana, el consejero de Deportes, Berni Álvarez, se ha referido al suceso calificándolo de "grave" e indicando que se debería haber reaccionado "con contundencia". Álvarez ha criticado la lentitud de los protocolos establecidos para hacer frente a los cánticos, asegurando que "seguramente" era necesario llegar hasta el punto de suspender el partido ante expresiones como 'Musulmán quien no bote'.
El consejero ha declarado: "Lo que vivimos ayer fue lamentable, la verdad", y ha explicado que durante el descanso comunicó tanto a la Federación Española como a la Catalana que aquella situación era inaceptable. Advirtió también que abandonaría el estadio si no se activaban los protocolos correspondientes.
