La red de cámaras de videovigilancia en los espacios públicos de Sabadell continúa creciendo. Las últimas semanas se han instalado 12 nuevas cámaras en puntos estratégicos, que se suman al más de un centenar que ya había en funcionamiento. La inversión destinada a estas nuevas incorporaciones supera los 450.000 euros.
En concreto, se han colocado tres cámaras en el Centro –una en el Paseo de la Plaza Mayor y dos en la zona centro–, tres en la plaza de la Creu de Barberà y una en la plaza del Pi, espacios con actividad comercial y vida de barrio por donde pasan diariamente muchas personas. Además, el Vapor Codina dispone a partir de ahora de cinco cámaras conectadas a la central de la Policía Municipal, reforzando así la capacidad preventiva y de respuesta del cuerpo de seguridad.
Las imágenes captadas llegan directamente a la central de mando de la Policía Municipal, desde donde se evalúa la necesidad de actuación y se realiza la grabación. Si es necesario, pueden ser utilizadas como prueba en diligencias judiciales. Todo ello contribuye a configurar una red que favorece la prevención e incrementa la vigilancia de los espacios públicos.
116 cámaras en funcionamiento
Con estas incorporaciones, Sabadell cuenta actualmente con 116 cámaras distribuidas por toda la ciudad. De estas, 20 están vinculadas a la Zona de Bajas Emisiones, 5 son de tráfico y 79 son cámaras de seguridad, a las cuales se suman las 12 recientemente incorporadas. Entre 2019 y 2025 se han instalado 53 cámaras, con una inversión superior a los 2 millones de euros.
El despliegue continuará el próximo año con la instalación de una treintena más de cámaras, que se incorporarán a nuevos proyectos urbanos y a espacios estratégicos como la Ronda Collsalarca, el aparcamiento de la plaza del Mil·lenari, la plaza de las Acacias, el aparcamiento del Eje Macià, los Jardines del Sur y el aparcamiento Joaquim Blume, en la Gran Vía. También se instalarán ocho cámaras en las estaciones de Renfe Sur, Renfe Centro y de FGC del Parque del Norte y de Castellarnau. Cuando este despliegue esté completado, la ciudad contará con cerca de 150 cámaras de videovigilancia en funcionamiento.
La mayor inversión hecha jamás en la Policía Municipal
El despliegue de cámaras forma parte de un proyecto más amplio para facilitar la labor preventiva de los agentes y reforzar la seguridad, el civismo y la convivencia en los barrios. Esta actuación se enmarca en la mayor inversión hecha hasta ahora en la Policía Municipal, con mejoras en personal, instalaciones y tecnología.
En cuanto a infraestructuras, se han renovado las dependencias de Can Marcet, sede de la Policía Municipal, y actualmente se trabaja en la reforma del almacén para habilitar un nuevo acceso, un distribuidor, un vestíbulo independiente y tres espacios de almacenamiento.
En el ámbito tecnológico, se han incorporado drones y se ha ampliado de manera continuada la red de videovigilancia por toda la ciudad. En cuanto a los efectivos, la plantilla se ampliará hasta los 305 agentes, el máximo que ha tenido nunca el cuerpo, reforzando la capacidad operativa y la presencia en la calle.